Una guerra de bots, deepfakes y perfiles inflados de políticos prefiguran las campañas electorales de 2027, ante la omisión de senadores y diputados para aprobar un marco regulatorio para el uso de la inteligencia artificial y, en particular, para su aplicación en las contiendas políticas.
A la fecha, el Congreso de la Unión mantiene “congeladas” 67 iniciativas de ley, de un total de 85 presentadas desde 2023. Las pocas aprobadas son exhortos sobre el buen uso, estando frenadas al menos cinco propuestas enfocadas en las campañas. Entre las reformas congeladas destaca la iniciativa de la Presidencia de la República, presentada el 25 de febrero pasado, que plantea regular la IA para fines políticos y prohibir bots usados para desprestigiar.
Hoy, ante la imposibilidad de aprobar enmiendas electorales para el próximo año, los bots (personalidades falsas en redes sociales) y deepfakes (videos, audios e imágenes alterados) acechan a los comicios del 6 de junio de 2027, cuando se elegirán 17 gobernadores, 500 diputaciones federales y miles de cargos locales.
Laura Coronado Contreras, experta en cultura digital, señaló que, ante el vacío legal, corresponderá a la ciudadanía informarse verazmente. Sobre una eventual guerra de bots, precisó: “El problema no reside en el bot o las granjas de ellos, sino en que nos detengamos sólo a que ‘confirmen’ nuestras propias etiquetas y sesgos”.
Comentó que hace años se hablaba de las “benditas redes sociales” como un medio cercano, económico, rápido y poco regulado para realizar campañas. Sin embargo, “hoy nos percatamos de su enorme impacto e inclusive hemos visto gobernantes que realizan sus actividades de la mano de las redes y de la IA”.
Ésta puede usarse para redactar discursos o guiones, pero también para campañas negras con conversaciones falsas creadas en segundos. “En una sociedad en donde todo es instantáneo y sin filtros, la posibilidad de crear cualquier tipo de contenido alterado o totalmente falso en audio, video e imágenes, se vuelve un riesgo inminente”, alertó la catedrática.
Asimismo, advirtió sobre la urgencia de atender la violencia digital de género construida con IA.
Mientras el Senado se limita a exhortos, las únicas reformas aprobadas —en mayo de 2026— protegen la explotación comercial de creadores. La propuesta presidencial buscaba dar facultades al INE para suspender campañas digitales con cuentas automatizadas.
Según un estudio de la Universidad Anáhuac de junio pasado, 70% de la comunidad digital en México ignora si existen reglas éticas de uso de la IA y 68% teme a la suplantación de identidad mediante los deepfakes.
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