Red Bull ha decidido retirar de sus dos monoplazas conducidos por Max Verstappen e Isack Hadjar el polémico alerón trasero similar al “macarena” que ha montado Ferrari, esto por razones de seguridad antes del inicio de las actividades del Gran Premio de Bélgica.
La escudería Red Bull retiró de forma definitiva el polémico diseño de alerón trasero invertido que venían utilizando en sus monoplazas, sustituyéndolo por una configuración aerodinámica convencional para la actividad en pista de este fin de semana en uno de los circuitos más veloces del calendario.
La dirección del equipo tomó la determinación tras completar una serie de rigurosos análisis en su fábrica de Milton Keynes, donde los ingenieros corroboraron la existencia de un fallo estructural recurrente en la pieza.
Según los informes técnicos recopilados, el mecanismo defectuoso mantenía abierto un pequeño canal de flujo de aire de manera imprevista. Esta anomalía eliminaba por completo la carga aerodinámica en el eje posterior de los vehículos, volviendo a los monoplazas RB22 impredecibles y sumamente difíciles de controlar en zonas de alta velocidad.
Los antecedentes que sepultaron el diseño del RB22
La resolución anunciada por el director del equipo, Laurent Mekies, a la cadena británica BBC, busca salvaguardar la integridad de sus pilotos y recuperar la competitividad en la parrilla luego de dos accidentes que había sufrido Max Verstappen y que generaron frustración en el cuatro veces campeón del mundo.
La primera falla ocurrió durante la sesión de clasificación en el Gran Premio de Austria, donde un mal funcionamiento en la penúltima curva. La más reciente ocurrió hace dos semanas en la carrera del Gran Premio de Gran Bretaña, en el circuito de Silverstone cuando la pieza falló en la emblemática curva de Stowe, provocando un trompo que lo dejó varado en la trampa de arena.
En ambos casos, Verstappen estaba demostrando un ritmo competitivo, pero había expresado que tenía dificultades para controlar el monoplaza. Red Bull admitió en su momento que los problemas se debieron a una pérdida de carga aerodinámica y no a uno de conducción.
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