México y China celebran intercambio cultural y tecnológico que acerca a nuevas generaciones

Un robot avanza por una línea, recoge una pelota que simula ser un asteroide y continúa su recorrido por el circuito, mientras decenas de niños y adultos observan expectantes. La demostración formó parte del encuentro China y México: una aventura fascinante entre jóvenes robots, realizado ayer en la embajada de China en México.

Al momento de subir una rampa, el robot se desvía unos milímetros de la línea que debe seguir. El movimiento lo hace girar sobre su propio eje y salir del circuito antes de tiempo. Entre los presentes hay gestos de preocupación: temen que se caiga de la mesa de demostración. Una joven que está a un costado lo sujeta con las manos para evitarlo.

“Tantas personas alrededor taparon la luz, y eso hace que el robot no siga el circuito”, expresa uno de los estudiantes de robótica presente. “Tenemos que recalibrarlo”, propone otro.

En otro contexto, el fallo podría considerarse un error. En esta exhibición, en cambio, permite observar qué aspectos de la programación o del diseño deben ajustarse para resolver el imprevisto.

Disciplina compleja

“Desde afuera se ve que el robot avanza, levanta algo, y creemos que es muy sencillo, pero para los jóvenes que los programan implica todo un pensamiento secuencial, tolerancia a la frustración, fragmentación de los problemas. A veces llevamos a los papás a que hagan lo que hacen los chicos y ni siquiera pueden hacer que el robot avance”, explica Alexandro Enríquez, director de operaciones de Thunderbots Education, empresa mexicana especializada en la enseñanza de asignaturas STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas) y robótica educativa para colegios.

Los niños y jóvenes que se involucran en este tipo de robótica aprenden a trabajar con tecnologías como seguidores de línea, cámaras de inteligencia artificial y circuitos, señala Enríquez. “Es una disciplina compleja, los jóvenes pasan años entrenando para este tipo de exhibiciones”, apunta.

Los estudiantes presentes en la exhibición de ayer, antes participaron en la Conferencia Mundial de Robots 2026 (WRC, por sus siglas en inglés), que se llevó a cabo en Pekín, China, del 19 al 23 de agosto de este año. Otros se preparan para el encuentro nacional de robótica que se realizará en Guadalajara, Jalisco, el 27 y 28 de noviembre, donde se espera la presencia de 400 competidores.

Entre los jóvenes reconocidos durante el acto estuvo Uri Alexander Reyes Zitlalpopoca, estudiante de preparatoria del Colegio Euro Texcoco, quien obtuvo una medalla en programación en la competencia celebrada en China. El joven escuchó de robótica por primera vez en su escuela, cuando tenía siete años.

Máquinas de asistencia médica

Aunque al principio no le entusiasmó demasiado, en la secundaria la curiosidad lo llevó a participar en un certamen en Puebla, en donde se ubicó en cuarto lugar. “Eso fue un estímulo para mí y decidí dedicarme más a la robótica, hasta ganarme la medalla en programación en China”, cuenta.

En el futuro, Reyes Zitlalpopoca quiere crear robots que ayuden a resolver los problemas de las personas. “Me gustaría construir robots de asistencia médica a las personas”. A otros niños, que como él comienzan a acercarse a esta disciplina les recomienda, “que entren poco a poco a este mundo, porque una vez dentro ya no van a querer salir”.

Vicky Isabella Chacón Castro, estudiante de preparatoria del Colegio Euro Texcoco, quien obtuvo su pase a China después de participar en una competencia nacional, afirma que algo que le causa mucha satisfacción es que la presencia de mujeres en este sector se ha incrementado.

“En los primeros certámenes en los que participé, había pocas niñas, pero ahora, ya hay más presencia de mujeres. Eso me hizo sentir feliz: ninguna cosa es sólo para hombres ni ninguna otra es sólo para mujeres. Todo debe ser equitativo.”

Aunque le gustaría dedicarse profesionalmente en la aviación y la programación de vuelos, Chacón Castro también piensa en construir un robot que ayude a las personas de edad avanzada. “Muchas veces las personas no tienen quien los vea. Creo que un robot que les haga compañía y les traiga la comida sería una buena idea”.

En la inauguración del evento, Zhu Jian, ministro de la embajada de China en México, celebró el encuentro y destacó que las competencias de robótica no sólo impulsan el conocimiento y desarrollo de la tecnología, sino que estrechan los lazos de amistad entre ambos países.

“Pese a la lejanía geográfica entre China y México, ambos países cuentan por igual con una civilización brillante y legendaria. Comparten la curiosidad por lo desconocido y saben crear una mejor vida con la inteligencia. Estos jóvenes están escribiendo una nueva historia humana al explorar lo desconocido.”

La Jornada

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