La Selección Mexicana hizo historia al derrotar 2-0 a Ecuador y romper, por fin, la barrera del quinto partido en un Mundial. Con una actuación convincente, el equipo de Javier Aguirre ilusionó a la afición y alimentó el sueño de trascender como anfitrión de la Copa del Mundo 2026.
La euforia por la clasificación desbordó las calles de la Ciudad de México, donde más de un millón de personas participaron en los festejos. La celebración alcanzó tal magnitud que el primer gol de Julián Quiñones incluso quedó registrado como una vibración en un sismógrafo cercano al Estadio Ciudad de México.
Sin embargo, la jornada también quedó marcada por la tragedia. La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó la muerte de tres personas durante los festejos en Paseo de la Reforma, donde la concentración masiva de aficionados derivó en una emergencia atendida por los cuerpos de rescate.
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