La embajada de Estados Unidos en México reafirmó este jueves que el gobierno de Donald Trump «está utilizando todas las herramientas disponibles para combatir a los cárteles y exigir cuentas a quienes los apoyen”, luego de que la fiscalía federal del Distrito Sur de Texas anunció cargos por terrorismo contra un presunto operador del cártel del Golfo.
«Seguiremos colaborando con México para enfrentar al crimen organizado y fortalecer la seguridad de ambos países», señaló la representación diplomática en su publicación.
“Apoyar a los narcoterroristas tiene consecuencias”, sentenció la oficina del embajador estadunidense, el coronel en retiro Ronald Johnson.
El mensaje de la embajada retomó una difusión previa de la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas, que dio a conocer cargos contra José Flores-Flores, originario de Reynosa, Tamaulipas, acusado de brindar apoyo material al cártel del Golfo, organización designada como terrorista extranjera por las autoridades estadunidenses.
De acuerdo con el comunicado de la fiscalía texana, un gran jurado federal emitió una acusación formal sustitutiva en contra de Flores-Flores, de 21 años, quien permanece bajo custodia tras su arresto y será presentado próximamente ante un juez federal para su lectura de cargos.
El fiscal Aaron Reitz afirmó que la designación de ciertos cárteles como organizaciones terroristas por parte del gobierno de Trump le da a las autoridades federales nuevas herramientas legales para desarticular sus actividades, y subrayó que este caso es apenas el primero de una serie de procesos similares que su oficina prevé impulsar.
Según la acusación, los investigadores señalaron que en el teléfono celular de Flores-Flores hallaron videos e imágenes que lo vincularían con el desmembramiento de un cuerpo y con restos humanos, además de imágenes de un tambo con partes de cuerpos siendo quemadas.
De acuerdo con la fiscalía, el acusado admitió durante los interrogatorios haber trabajado para el cártel del Golfo durante aproximadamente un año, identificándose a sí mismo como «sicario».
Flores-Flores enfrenta además un cargo de reingreso ilegal a Estados Unidos, luego de haber sido detenido por agentes de la Patrulla Fronteriza cerca de Mission, Texas, el 10 de julio pasado. De acuerdo con la fiscalía, se trataba de su segundo ingreso irregular al país, pues ya había sido detenido y deportado en enero de 2025.
El cártel del Golfo, también conocido por su facción Los Metros, fue designado organización terrorista extranjera por el Departamento de Estado de Estados Unidos el 20 de febrero de 2025, en el marco de la política de la administración Trump de ampliar esa categoría a estructuras del crimen organizado mexicano. Dicha designación, según la fiscalía de Texas, es la que permite ahora presentar cargos por apoyo material —normalmente reservados a casos de terrorismo internacional— contra presuntos operadores y colaboradores de organizaciones criminales mexicanas.
Si es declarado culpable, Flores-Flores podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión y una multa máxima de 250 mil dólares.
La Jornada
