La báscula marcó una diferencia concreta entre los protagonistas de la cartelera del sábado en el T-Mobile Arena de Las Vegas. Gilberto Ramírez registró 200 libras, el límite de la división crucero, mientras que David Benavidez detuvo el pesaje en 196.8.
Ambos cumplieron con el requisito oficial en la ceremonia realizada la mañana del viernes. La distancia de 3.2 libras coloca a Ramírez como el rival más pesado que enfrenta Benavidez en su carrera profesional invicta (31-0,25Ko’s).
El combate por el título de la Organización Mundial de Boxeo y marca el debut de Benavidez en la categoría crucero. El excampeón del Consejo Mundial de Boxeo en peso supermediano y semipesado alcanzó el peso más alto de su trayectoria. Con esa cifra, se coloca en posición de buscar un nuevo título en una división superior, con la posibilidad de convertirse en el primer campeón desde Tomasz Adamek en conquistar cinturones en semipesado y crucero.
Ramírez llega al límite exacto de la categoría, en un registro que lo ubica como el peleador de mayor tonelaje en la cartelera estelar. El zurdo mexicano inició su carrera en peso supermediano, donde obtuvo el campeonato de la Organización Mundial de Boxeo, y posteriormente ascendió a semipesado antes de establecerse en crucero.
La diferencia de peso aparece como un elemento medible en la previa del combate. En el ring, Benavidez no había enfrentado previamente a un oponente que alcanzara las 200 libras en el pesaje oficial.
El registro del viernes también incluyó otros combates programados. Armando Reséndiz marcó 167 libras, mientras que Jaime Munguía detuvo la báscula en 167.4.
De sparrings a rivales
El vínculo entre Benavidez y Ramírez no se limita a este enfrentamiento. Ambos compartieron sesiones de entrenamiento durante varios años. Benavidez participó como sparring en campamentos de Ramírez cuando tenía entre 16 y 23 años.
Uno de esos episodios ocurrió en 2016, durante la preparación de Ramírez para enfrentar a Arthur Abraham por el título supermediano de la OMB. Benavidez formó parte del campamento durante 2 meses, en sesiones de hasta 12 asaltos.
Ramírez ganó ese combate por decisión unánime con tarjetas de 120-108 y realizó 5 defensas del título antes de subir de división en 2019.
Las sesiones de sparring representaron una etapa formativa para Benavidez en sus primeros años como profesional. Años después, ambos llegan como protagonistas de una pelea titular en una categoría distinta.
El combate del sábado se realizará en Las Vegas, con ambos peleadores dentro del límite reglamentario y con una diferencia de peso definida desde la báscula.
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