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El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió ayer una “acción urgente” para regular la inteligencia artificial (IA), debido a los riesgos sin precedente que plantean los sistemas más avanzados.
“Estamos al borde de un cambio irreversible que nos afecta no sólo a nosotros, sino a las generaciones futuras de la humanidad”, dijo Türk en un comunicado.
“Insto a los estados y a las empresas a movilizarse urgentemente en el marco de instancias multilaterales. Todos los derechos humanos están amenazados por esta tecnología, incluido el derecho a la vida”, insistió.
También solicitó que las empresas líderes en el desarrollo de la IA, “ubicadas principalmente en la República Popular China y en Estados Unidos, tienen tanto la responsabilidad como la capacidad de actuar de inmediato para reducir los riesgos”.
Volker Türk ya había alertado hace una semana ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de que la inteligencia artificial podría representar un “riesgo existencial para la humanidad”.
Reunión del Consejo de Seguridad
Por su parte, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sostendrá una reunión sobre la IA la próxima semana, la cual se realizará durante la Asamblea General de Naciones Unidas, en la que los líderes mundiales se citan en la sede de la ONU en Nueva York, con Francia en la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad.
“En términos de asuntos globales, el tema de la IA estará bastante arriba en la agenda mediante diferentes enfoques”, expresó la fuente diplomática a periodistas, al subrayar la “amenaza existencial” que plantea la IA a la seguridad global, así como riesgos para los niños.
“Vemos fuertes preocupaciones respecto al impacto en los menores”, agregó la fuente y también afirmó que los acontecimientos en Gaza, Líbano y Ucrania ocuparían un lugar destacado en la Asamblea General de la ONU y que Francia buscaría defender el multilateralismo en un momento en que las instituciones internacionales afrontan presión creciente.
La preocupación de los organismos internacionales por las consecuencias de la IA se han incrementado luego de que el pasado sábado el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, se pronunció a favor de una desaceleración para permitir una mejor evaluación de los riesgos derivados de las nuevas capacidades de la IA. Recibió públicamente el respaldo de su homólogo de OpenAI, Sam Altman, así como de Elon Musk.
Pero el presidente estadunidense, Donald Trump, expresó su desacuerdo y denunció una supuesta “conspiración enfermiza” contra el desarrollo de IA. “El único feliz con ello es China”, aseguró el magnate en su plataforma Truth Social.
