Por primera vez en la historia de México, un senador acusado por el gobierno de Estados Unidos de formar parte de un grupo del crimen organizado estará activo en su escaño para participar en las decisiones legislativas del país.
Esto luego de que Enrique Inzunza refrendara su decisión de no solicitar licencia y reincorporarse a su escaño a partir del próximo lunes, aunque ya fuera de la bancada de Morena.
Inzunza confirmó lo adelantado por Excélsior al anunciar que dejaba el grupo parlamentario de Morena para declararse legislador sin bancada.
En los referentes históricos de América Latina existe el antecedente de Pablo Escobar, quien integraba la Cámara de Representantes de Colombia, que es como la Cámara de Diputados en Mexico, cuando el ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, lo acusó de ser narcotraficante, señalamiento que el colombiano negó sistemáticamente mientras ocupó la curul.
En México, 43 años después de aquel episodio, el senador mexicano decidió mantenerse en el cargo pese a las acusaciones del gobierno estadounidense que lo vinculan con el Cártel de Sinaloa.
A través de una carta difundida en sus redes sociales, Inzunza aseguró que “desde hace cuatro meses se me ha hecho objeto de una feroz campaña de calumnias y diatribas, luego de que una oficina del
Departamento de Justicia de los Estados Unidos difundiera, sin aportar hasta el día de hoy una sola prueba, un instrumento de lawfare, con imputaciones falsas, dolosas y carentes de todo sustento, a la sazón del escándalo de violación a la soberanía y la seguridad nacional de nuestro país, por la injerencia de agentes de la CIA, en contubernio con autoridades del estado de Chihuahua, en especial de la gobernadora María Eugenia Campos Galván”.
En el documento, el senador reiteró lo dicho hace cuatro meses cuando se ausentó del Senado tras la acusación estadunidense: que el objetivo real del gobierno de Estados Unidos es el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“Seamos claros: es también un ataque y una insidia dirigida al partido Morena y a nuestro máximo referente político y mexicano de excepción: el presidente Andrés Manuel López Obrador. No lo toleraremos”, había publicado el 29 de abril.
En su misiva reciente agregó: “No se necesita mucha perspicacia para saber que es otro, alguien que posee el mayor liderazgo moral y político de la nación, el objetivo final de esta embestida. Sería una cobardía y un error consentirlo o permitirlo.
Es preferible, como decía Altamirano, vivir o morir entre las fieras, que inclinar la frente ante los tiranos y dar un abrazo a los traidores”.
Inzunza afirmó además que actuará como “senador independiente”; sin embargo, en el marco legal del Senado esa categoría jurídica sólo corresponde a quienes obtuvieron el cargo mediante una candidatura independiente sin partido.
Al haber llegado por la vía postulada por Morena, su estatus formal será el de senador sin grupo parlamentario.
Excélsior informó ayer que tras la segunda solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y luego de regresar sólo por unas horas, dentro de la bancada de Morena se registraron peticiones formales y chats internos para que Inzunza también se retirara del cargo.
Ante su negativa, el acuerdo entre los morenistas fue exigir su separación del grupo parlamentario para no cargar con el desgaste que implicará su presencia en el Senado.
Ignacio Mier, coordinador de los senadores de Morena, confirmó que hubo peticiones para que Inzunza solicitara licencia, pero el legislador decidió dejar el grupo parlamentario.
Aunque la información obtenida por este medio establecía que Inzunza no acudió al Senado el lunes, ayer Mier informó que sí estuvo y se reunieron.
Excélsior
