Rúbrica… Las malas compañías, Por Aurelio Contreras Moreno

Rúbrica
Las malas compañías
Por Aurelio Contreras Moreno

“Dime con quién andas y te diré quién eres” es un popular refrán que explica muy
bien ciertas alianzas, candidaturas y conexiones en la política mexicana.
Desde su creación, Morena se ha caracterizado por sus nulos filtros para aceptar
lo que sea y a quien sea en sus filas, si es que les reporta alguna rentabilidad, ya
sea política o financiera. Postura altamente pragmática que, sin embargo, se
contrapone completamente con su bandera de “no robar, no mentir y no traicionar
al pueblo”, que no es sino mera retórica, palabrería.
Más que conocidas son sus alianzas con personajes verdaderamente
impresentables, cuyos antecedentes de corrupción o simplemente sus ideas los
harían inelegibles para formar parte de su movimiento, que se ostenta con una
supuesta “autoridad moral” de la que, en realidad, carece.
Sin embargo, en Morena han llegado a extremos imperdonables, como el de
promover a cargos públicos y/o de elección popular a delincuentes sexuales. A
violadores de niños cuyas conductas han sido capaces de soslayar y hasta negar.
Muy sonado fue el caso de Saúl Huerta, quien siendo diputado federal morenista
violó a un menor de edad, lo cual fue denunciado por la madre de la víctima, a
pesar de lo cual estuvo a punto de quedar impune, pues el coordinador de su
bancada, Ignacio Mier, lo intentó proteger con la falacia de que como no lo violó en
horas de trabajo, no podía exigirle separarse del cargo. Finalmente y gracias a la
presión de la opinión pública, Huerta fue desaforado, sometido a proceso y acaba
de ser sentenciado a 22 años de prisión. Mier, por su parte, fracasó en su intento
de ser candidato de Morena a gobernador de Puebla, pero lo será a senador.
El mes de noviembre pasado, el ex diputado local perredista y ex alcalde de
Tempoal, Celestino Rivera Hernández, anunció en una inserción en medios que “a
invitación del Movimiento de Regeneración Nacional” y “motivado por el respaldo
popular”, se registró como precandidato de Morena a diputado federal por el
distrito de Pánuco.
Solo que en mayo de 2011, Celestino Rivera fue aprehendido en un hotel de paso
en Tantoyuca, cuando abusaba sexualmente de un menor de 12 años de edad.
Al ser detenido en flagrancia, fue transportado desnudo en la patrulla, a cuyos
elementos intentó sobornar con 250 mil pesos y una camioneta Chrysler tipo
Dakota para que lo dejaran en libertad, según documentaron en ese momento los
medios de la zona norte de Veracruz.
Los agentes policiacos sorprendieron a Rivera Hernández abusando sexualmente
del niño, quien relató que cuando limpiaba parabrisas en un crucero, fue abordado
por el político, quien le ofreció trabajo, pero en su lugar se lo llevó al motel y lo
violó.
No fue esa la primera vez que se involucraba en actos de esa calaña. En junio del
2009, siendo diputado local, Rivera Hernández fue denunciado penalmente,
acusado de violar a una menor de edad indígena en Tempoal, por lo que enfrentó

un juicio de desafuero, el cual finalmente no procedió porque llegó a un acuerdo
extrajudicial.
Por el abuso al niño de 12 años, la Agencia del Ministerio Público Especializada
en Delitos Contra La Libertad Sexual y la Familia de Tantoyuca abrió la
investigación ministerial TAN/ESP/160/2011 por el presunto delito de violación, por
lo que se le dictó auto de formal prisión y se le encarceló en el penal de Pacho
Viejo, Coatepec.
Los pormenores fueron publicados en el portal La Clave online, que co-dirige
quien esto escribe. Y esta misma semana, Celestino Rivera envió un correo
electrónico en el cual exigió que sean retiradas las notas que dan cuenta de su
conducta.
Según él, la publicación “viola directamente mis derechos constitucionales, y ni se
diga mi familia donde se menciona a mi hijo que es servidor público”, aunque en
las notas jamás se menciona a su hijo, Néstor Rivera, quien es el actual
presidente municipal de Tempoal.
Rivera Hernández envió una fotografía de un documento que presenta como
“oficio de boleta de absoluta libertad”, fechado el 30 de mayo de 2022 y emitido
por la jueza adscrita al Juzgado Primero de Primera Instancia Liliana Hernández
García, con el cual adujo ser “un ciudadano rehabilitado que NO (sic) cuenta con
antecedentes penales”. El papel, que es un resolutivo de libertad anticipada,
únicamente le restituyó sus derechos políticos, mas no anuló los delitos por los
que fue sentenciado y que implican, necesariamente, antecedentes penales.
Empero, Rivera Hernández amenazó con que de no retirarse las notas, “procederé
ante las instancias civiles y penales que competan para solicitar sea compensado
por los daños ocasionados por su empresa a mi persona y mi familia”.
Tampoco es la primera vez que este sujeto lanza amenazas. Cuando la denuncia
por el abuso a la niña en 2009, Rivera Hernández amenazó de muerte a una
persona que exigió que se le aplicara todo el peso de la ley.
Hoy, Celestino Rivera Hernández es operador en la zona norte de Veracruz de la
precandidata de Morena la gubernatura, Rocío Nahle García, y quiere ser
diputado. Así la “autoridad moral”.
Email: aureliocontreras@gmail.com
X: @yeyocontreras

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