Rúbrica El legado del autócrata Por Aurelio Contreras Moreno

Rúbrica
El legado del autócrata
Por Aurelio Contreras Moreno

Entre el jueves y domingo pasados fuimos testigos en todo México de una prueba
deleznable de la degradación a la que han llevado al país el régimen obradorista y
su desprecio por la legalidad.
Primero fue el mismo presidente López Obrador, quien en su ejercicio
propagandístico llamado “conferencia mañanera” violentó la privacidad de la
periodista Natalie Kitroeff, jefa de la oficina del New York Times en México, al
exhibir su número telefónico en transmisión en cadena nacional.
Ese acto ilegal –y sumamente cobarde- fue, además, totalmente intencional, como
lo reconoció el viernes el propio “jefe de las instituciones del país”. Quería
“escarmentar” a la periodista por atreverse a hacer un reportaje sobre una
investigación que llevaron a cabo autoridades estadounidenses sobre presuntos
nexos del círculo cercano de López Obrador con el crimen organizado. Y se
aprovechó de que Kitroeff realizó una buena práctica periodística al pedirle su
versión antes de publicar el trabajo y dejarle sus datos de contacto, mismos que
exhibió pública y masivamente.
Independientemente de que el reportaje en cuestión no plantea nada concluyente
–ni pretendió hacerlo en ningún momento- más que el hecho de que el gobierno
estadounidense detuvo la investigación –que sí existió-, la sola sugerencia de
pactos inconfesables que involucrarían a sus hijos sacó de quicio al presidente,
quien no dudó en abusar de su poder para poner en riesgo a la periodista y
exponerla al odio de algunos de sus seguidores más violentos, a sabiendas de
que ésa sería, precisamente, la consecuencia.
El mismo viernes, López Obrador pronunció una frase que, como él siempre ha
deseado, quedará para la historia, aunque no como él esperaría: “por encima de
esa ley (de Transparencia y Protección de Datos Personales) está la autoridad
moral, la autoridad política”, dijo, refiriéndose a sí mismo. Como si nada en este
país estuviese por encima no de la ley, no del presidente incluso, sino por encima
de él, de Andrés Manuel López Obrador, la “encarnación del pueblo”.
Además de lanzar alertas serias sobre el estado de la salud emocional de la
persona que tiene en sus manos las riendas del país, la actitud del presidente
abrió una verdadera “caja de Pandora” que será muy difícil cerrar: dejó abierta la
puerta para violar la ley a placer en México, donde el Estado de Derecho ha
pasado a segundo plano, pues violentarlo no importa si es por “la causa”, o por “la
investidura”, o por la simple megalomanía de un político fuera de sus cabales.
De inmediato, las consecuencias se hicieron sentir. El sábado, su hijo mayor José
Ramón López Beltrán denunció que su número telefónico fue filtrado a redes
sociales y preguntó, entre indignado y cínico, por qué se metían con él para tomar
“venganza”. Las respuestas que recibió fueron en su mayoría paráfrasis y citas de
las palabras de su padre: “no pasa nada. Cambia de número y ya”.
Pero sí pasa. La gravedad de los actos del Presidente de la República impactó
definitivamente en el ambiente político y social. Ahora “se vale todo”, pues cada

quien sentirá que su “causa” también es lo suficientemente “válida” y “legítima”
como para ignorar y quebrantar la legalidad. Y si además no hay consecuencias
por hacerlo, con mayor razón. La “ley de la selva”.
El domingo, se filtraron los números personales de las candidatas presidenciales
Xóchitl Gálvez y Claudia Sheinbaum. Ambas acusan haber recibido mensajes de
odio y amenazas de muerte. A pocos días de que comiencen las campañas por la
Presidencia de México. Y todo indica que ése va a ser el tono y el ritmo de la
contienda, en la que puede esperarse todo tipo de violencia, tanto verbal como de
otra índole.
Total, la ley ya no importa en México. Hay cosas que están por encima de la
misma y el Estado ha sido rebasado. Irónicamente, en un régimen que ha
intentado subordinarlo todo al poder del Estado.
Ése, y no los delirios de grandeza histórica que lo marean, será el legado del
autócrata que tuvo todo para verdaderamente hacer la diferencia en México, y
dilapidó esa oportunidad miserablemente.
Email: aureliocontreras@gmail.com
X: @yeyocontreras

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