Rúbrica, El despojo del Acuario y el nulo Estado de Derecho en Veracruz Por Aurelio Contreras Moreno

Rúbrica,
El despojo del Acuario y el nulo Estado de Derecho en Veracruz
Por Aurelio Contreras Moreno

El despojo del Acuario de Veracruz que operó el gobierno de Cuitláhuac García
Jiménez es una diáfana prueba –una más- de la total ausencia de apego a la
legalidad que priva en el estado.
Sin asomo duda, el “cuitlahuato” se lanzó contra el Acuario por el dinero –más de
cien millones de pesos en ingresos anuales, según ha trascendido-, y para ello ha
inventado de todo, transgrediendo la norma a través de un decreto –o sea, por
sus… pistolas- que ni siquiera está bien fundado y al cual ha contradicho con sus
propias declaraciones mediáticas.
En los considerandos del “Decreto que Extingue el Fideicomiso Público de
Administración Denominado Acuario de Veracruz”, expedido por el gobernador
Cuitláhuac García Jiménez la noche del lunes, lo único que se argumenta para
justificar la apropiación del principal atractivo turístico de la entidad es que el
Fideicomiso del Acuario “no ha actualizado plenamente su marco jurídico a las
disposiciones que, en materia de entidades paraestatales en general, y de
fideicomisos públicos en particular, establecen la Constitución Local y la Ley
Orgánica del Poder Ejecutivo del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, (…)
por lo que el Gobierno del Estado ha decidido extinguir el Fideicomiso invocado,
fijando en este acto los términos y formalidades para dicha extinción, de
conformidad con el presente instrumento, así como desde el punto del orden
público de una mejor economía y administración de sus recursos y patrimonio y
para la salvaguarda del interés público”.
Asimismo, en el decreto de marras únicamente se menciona que “el Fideicomiso
Público referido debió haber perfeccionado su naturaleza jurídica para reunir las
características de una Entidad Paraestatal auxiliar de la administración pública”.
Ninguna otra razón legal.
Sin embargo, en el comunicado que difundió en sus redes sociales el propio
García Jiménez el martes, se afirman acciones que no se incluyen en el decreto
oficial, como que el Acuario de Veracruz “reconoció que se les murió un manatí y
queda evidenciado que en su momento ocultaron información”.
En el boletín también aseguran que el Acuario “persiste en ocultar” la disposición
final del manatí muerto y hasta especulan con que intentaron deshacerse del
mismo.
Y al final, se descaran aduciendo que “queda evidenciado que dejaron operar a
una administradora particular que solo defiende sus intereses privados, no aporta
nada al interés público y no reporta todos los ingresos que obtiene”. El objetivo
siempre fue el manejo del dinero.
Empero, el hecho de que el texto del decreto carezca de una motivación jurídica
real, lo vuelve irracional normativamente, así como un acto administrativo
arbitrario, de acuerdo con un análisis legal del caso consultado por quien esto
escribe. Por lo que según varias opiniones jurídicas, puede ser combatido por la
misma vía.

Pero en lo que eso ocurre y llega a un término –lo cual puede tardar incluso lo que
resta del sexenio-, un nuevo abuso de autoridad fue perpetrado por un gobierno
tramposo, mentiroso y al que la ley y las instituciones le importan un carajo. Vaya,
pareciera que aún gobernase Javier Duarte.
Todo esto se explica por la ausencia de Estado de Derecho en Veracruz, misma
que fue reflejada exactamente este mismo martes por el Índice de Estado de
Derecho en México 2021-2022 que dio a conocer la organización World Justice
Project.
De acuerdo con los resultados, a nivel general Veracruz ocupa el lugar 23 a nivel
nacional en su Índice de Estado de Derecho con un puntaje de 0.38, donde 1
indica la máxima adhesión. Pero los indicadores por separado reflejan una
realidad aún peor de un estado malgobernado a partir de la arbitrariedad.
En materia de Justicia Civil, Veracruz aparece en el último lugar del país, al igual
que en el apartado de Derechos Fundamentales. En cuanto a Justicia Penal,
ocupa el lugar 30; mientras que en Límites al poder gubernamental, se coloca en
el lugar 31. En materia de Ausencia de corrupción no llega a la media tabla y está
en el lugar 20.
La “traducción” de estos datos es un gobierno autoritario que hace lo que quiere
–hasta que la justicia federal se lo echa abajo-, corrupto –no hay mejor evidencia
de ello que entregarle el Acuario a Sergio Rodríguez, acusado de extorsión en
varias ocasiones previas-, donde no se respetan los derechos humanos –baste
recordar los “ultrajes a la autoridad”- y la procuración e impartición de justicia son
una vergüenza, con titulares cooptadas y que actúan por consigna del Ejecutivo.
¡Cómo no se iban a robar el Acuario!
Ridículo de la FGE
Y hablando de pisotear el Estado de Derecho, la Fiscalía General del Estado “se
lució” este mismo martes, presentando al mediodía a un joven estudiante y
repartidor de comida como presunto asesino de las periodistas Yesenia Mollinedo
y Sheila Johana García, para por la noche liberarlo pues lo “confundieron” con un
homónimo. Ridículo gigantesco del que nadie, hasta el momento de escribir estas
líneas, se ha hecho cargo.
De la reparación del daño a la reputación del joven, exhibido y puesto en peligro
por la autoridad, ni hablar. Corto se quedó World Justice Project.
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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