CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando Joan Manuel Serrat se encerró en una habitación de Calella de Palafrugell en la Costa Brava para componer su octavo disco de estudio, nunca pensó que sería la conjunción del mar con sus álbumes anteriores y la vitalidad de un joven de 28 años lo que lo llevaría a crear 10 emblemáticos temas que, medio siglo después, siguen vigentes y siendo referencia dentro de la música de habla hispana.
Mediterráneo fue el disco que colocó a Serrat en el olimpo de la música en español, las nueve composiciones y el poema de León Felipe que conforman este trabajo lograron que el álbum se colocara, en 1971, en el número uno en España y que poco a poco fuera alcanzando no sólo a la generación de seguidores del nacido en Barcelona, sino también a sus hijos e incluso a sus nietos.
“En esa época era joven, muy joven, maravillosamente joven, y por tanto con una dinámica vital muy grande que me permitía hacer muchas cosas y de manera continuada sino simultánea, yo hacía conciertos, viajaba, descubría lugares, conocía gente, hacía películas, en fin, era una época de gran intensidad y entre ellas fue grabar este disco que a mi modo de ver es una prolongación de los discos anteriores, hay cuatro o cinco discos anteriores que son los que van llevando a este Mediterráneo.
“Es un accidente siempre que algunos trabajos trasciendan un tiempo, más allá de lo que entre comillas podríamos llamar normal, más allá de este olvido rápido con el que pasan las coas y más en el mundo de la canción, que 50 años después Mediterráneo siga siendo para aquellos que hayan conocido la canción y la hayan vivido, la hayan visto nacer, hayan crecido con ella o no, siga siendo una canción valorada, es realmente muy satisfactorio para el responsable de haberla firmado”, afirmó Serrat en una entrevista al diario El País el mes pasado.
El Noi del Poble-sec (el chico del pueblo seco) tenía poco más de cinco años en la industria musical de manera profesional y sin planearlo, el proceso creativo de Mediterráneo se convirtió en un ejercicio de introspección de su vida que tocó temas universales que no tienen vigencia.
“No tiene canciones de desperdicio, todas son extraordinarias. Después de 50 años el disco sigue estando vigente, las nuevas generaciones siguen identificándose y escuchando las canciones. Es un legado inmenso, sobre todo para la cultura de habla hispana. Sus obras son inconfundibles, tienen un estilo único que llega a todas las esferas sociales”, comparte con Excélsior el músico y compositor Martín Urieta.
Después de ese periodo de incubación con el mar de fondo, Serrat viajó a Milán donde acompañado por Gian Piero Reverberi, Antoni Ros-Marbà y Juan Carlos Calderón fueron dando forma a temas como La mujer que yo quiero, Aquellas pequeñas cosas, Tío Alberto, Lucía, Barquito de papel y Mediterráneo, que se hicieron parte de la cultura.
“Admiro mucho a Serrat, pero no he sido estudioso de la obra. Escuché Lucía antes de grabarla con Ricky Falkner y Amaro Ferreiro. Mediterráneo es una obra genial, lo más flamenco fuera del flamenco, lo más viejo que puede ser un hombre joven y lo más negro que puede ser un duende blanco”, explicó Andrés Calamaro al diario argentino El Clarín.
Por su parte, Diego Torres, quien fue invitado a participar en un disco homenaje que le hicieron a Serrat, compartió con el diario argentino que para ese homenaje le ofrecieron el tema Penélope, el cual no se encuentra en Mediterráneo, pues el resto de las canciones ya estaban pedidas.
“Me puse a trabajar en el arreglo con Danny Thomas y Marcelo Wengrovski en el estudio de casa donde lo armamos, sin pensar que iba a revivir la canción y convertirla nuevamente en un éxito para otra generación. Fue un éxito tan grande en España y en América que decidí incluirla en mi disco Luna nueva.
“El álbum (Mediterráneo) salió en el 71, así que es contemporáneo mío. Recuerdo que lo escuché cuando era muy chico en mi casa y me parece una joya. Es uno de mis favoritos de la historia musical de Joan Manuel Serrat”, dijo Torres.
El compositor español Ismael Serrano, explicó que Mediterráneo es uno de los discos más importantes de la música en español, no sólo porque los temas apelan a la cotidianeidad de la vida, a los paisajes colectivos o a las historias compartidas, sino que también este disco es un representativo de la canción de autor.
“Establece vínculos entra la figura del cantor y el poeta, poniendo música a unos versos de León Felipe. Luego Serrat seguiría con Machado, Miguel Hernández y Benedetti. Desde el punto de vista poético, es un hito, porque no creo que se hayan escrito después canciones tan bellas como Lucía y Aquellas pequeñas cosas.
“Lucía es una de las canciones más versionadas de la música popular española. También es muy de cantautor intentar dar una dimensión poética a las cosas cotidianas, una épica de lo rutinario”, dijo Serrano al diario español Vozpópuli.
Para saber
- Tiene 11 doctorados Honoris Causa por su contribución a la música y literatura española.
- Latin Grammy como Persona del Año en 2014.
- Medalla de Oro de la Ciudad de Barcelona la del Mérito al Trabajo, la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana.
Fuente: Excelsior
