Foto: Reuters
La legendaria esquiadora Lindsey Vonn protagonizó uno de los momentos más dramáticos de los actuales Juegos Olímpicos. Durante la prueba de descenso olímpico celebrada este domingo, la atleta estadounidense de 41 años sufrió una aparatosa caída apenas en el inicio de su recorrido. Vonn, quien llegó a la competencia arrastrando una grave lesión en la rodilla izquierda, perdió el control en la primera travesía. Al intentar un corte demasiado ajustado sobre la nieve, salió rodando sin control por la empinada ladera.
Los gritos de dolor de la esquiadora silenciaron por completo al público presente. De inmediato, el equipo médico rodeó a la máxima estrella de los deportes de invierno. Fueron minutos de pura angustia y tensión en la pista. Los paramédicos inmovilizaron a Lindsey Vonn en una camilla para posteriormente evacuarla de emergencia en un helicóptero. Este terrible accidente encendió las alarmas internacionales, ya que los expertos del deporte blanco sugieren que este suceso marcó el final definitivo de su brillante carrera profesional. El equipo de Estados Unidos no ofreció un diagnóstico médico inmediato, limitándose a informar que la atleta recibiría una evaluación exhaustiva en el hospital.
EL DRAMA DE VONN CONTRASTA CON LA VICTORIA ESTADUNIDENSE
El ambiente en las gradas se tornó sumamente lúgubre. Los familiares de la esquiadora, incluyendo a su padre Alan Kildow, observaron el incidente con evidente consternación. El patriarca miró al suelo con total impotencia mientras los servicios de emergencia atendían a su hija tras escasos 13 segundos de competencia. Entre los espectadores también figuró el famoso rapero Snoop Dogg, quien presenció en profundo silencio cómo retiraban a la reina de la nieve del recorrido que tantas glorias le dio en el pasado, una montaña donde ostenta el impresionante récord de 12 triunfos en la Copa del Mundo.
Lindsey Vonn fue trasladada al hospital en helicóptero.REUTERS
A pesar de la tragedia, la jornada entregó un resultado agridulce para la delegación norteamericana. Breezy Johnson, compatriota y compañera de equipo de la lesionada, se coronó con la codiciada medalla de oro. Con 30 años de edad, Johnson hizo historia al convertirse en la segunda mujer de su país en conquistar esta disciplina olímpica, una hazaña monumental que la propia Lindsey Vonn logró 16 años atrás. La nueva campeona superó en el podio a la competidora alemana Emma Aicher y a la representante italiana Sofia Goggia.
UN REGRESO INSPIRADOR QUE TERMINA EN TRAGEDIA DEPORTIVA
El presidente de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard, Johan Eliasch, catalogó el accidente como algo verdaderamente trágico, aunque reconoció que estos riesgos son inherentes al esquí de alto rendimiento. El directivo agradeció todo lo que la leyenda estadounidense aportó a la disciplina, destacando que su participación centró la atención mundial en esta justa invernal.
Lindsey Vonn cayendo en el descenso olímpico.REUTERS
El retorno de Lindsey Vonn a las pistas representó la gran historia de superación del evento. La veterana atleta regresó a la élite deportiva la temporada anterior, luego de permanecer casi seis años en el retiro y compitiendo con una prótesis parcial de titanio en su rodilla derecha. Su recuperación tras una cirugía en abril de 2024 resultó tan favorable que decidió buscar una última gloria olímpica.
Rápidamente, sorprendió al mundo entero al posicionarse como una contendiente principal. Lideraba cómodamente la clasificación de la Copa del Mundo y se perfilaba como la gran favorita para colgarse el metal dorado. Sin embargo, su destino cambió drásticamente en Suiza la semana pasada, cuando sufrió una severa rotura del ligamento cruzado anterior, daño en el menisco y contusiones óseas, lesiones críticas que finalmente cobraron factura en su fatídico y doloroso descenso dominical.
Por: Excélsior
