Foto: R360
Con el inicio de la Copa del Mundo 2026 tan cerca como el próximo 11 de junio, la organización enfrenta un nuevo frente de presión en Los Ángeles. Trabajadores del SoFi Stadium, recinto que albergará el primer partido de la selección de Estados Unidos, han planteado la posibilidad de una huelga si no se atienden sus demandas laborales y de seguridad.
El estadio, inaugurado en 2020 y propiedad de Kroenke Sports & Entertainment, está programado para recibir ocho encuentros del torneo. Entre ellos figuran cinco de fase de grupos, dos de dieciseisavos y uno de cuartos de final. Con capacidad para 70,000 espectadores y un costo de construcción de 5,500 millones de dólares, es uno de los escenarios centrales del campeonato.
La selección estadunidense, dirigida por Mauricio Pochettino, disputará en este inmueble dos de sus tres partidos de fase de grupos, ante Paraguay y Turquía. El primer encuentro está previsto para el 12 de junio.
Sindicato UNITE HERE levanta la voz
La amenaza de paro proviene del sindicato UNITE HERE Local 11, que representa a cerca de 2,000 trabajadores del estadio, incluidos cocineros, meseros y personal de servicio. La organización señaló que sus afiliados continúan sin contrato colectivo vigente tras el vencimiento del acuerdo previo con la empresa operadora Legends Global.
Entre las principales exigencias se encuentra una garantía pública de que el U.S. Immigration and Customs Enforcement no participará en las operaciones del Mundial en Los Ángeles. El sindicato argumenta que la posible presencia de agentes migratorios genera preocupación entre trabajadores y asistentes.
El director interino del Departamento de Seguridad Nacional, Todd Lyons, indicó recientemente que ICE tendrá un papel relevante durante el torneo. La declaración fue interpretada por el sindicato como un factor de riesgo para la seguridad laboral y del público.
Piden ayuda para vivienda
Además, los trabajadores exigen protección para los empleos sindicalizados, condiciones laborales estables y compromisos para evitar el uso de inteligencia artificial y automatización en tareas que actualmente desempeña el personal humano. También han solicitado medidas relacionadas con el acceso a vivienda asequible en la región.
El sindicato vinculó sus demandas con el incremento en el costo de vida en el área de Los Ángeles, en particular en Inglewood. Entre sus propuestas figuran la creación de un fondo para vivienda de trabajadores, restricciones a los alquileres de corto plazo y medidas fiscales orientadas a financiar soluciones habitacionales.
En ese contexto, la organización también ha señalado a Airbnb, patrocinador del torneo, al considerar que el modelo de renta temporal contribuye a la presión sobre el mercado inmobiliario local.
El copresidente del sindicato, Kurt Petersen, afirmó que han intentado establecer diálogo con la FIFA desde que Los Ángeles fue designada como sede, sin obtener respuesta. Según el dirigente, la posibilidad de una huelga es real ante la falta de avances en las negociaciones.
“Representamos a los trabajadores que elaboran alimentos, tanto dentro del aeropuerto como para los aviones en los que viajan los pasajeros, así como a los trabajadores de la mayoría de los hoteles y a los trabajadores de los estadios que cocinan y preparan la comida, sirven la cerveza y se encargan de todos los puestos de comida.
“Creemos que estos juegos deberían ser, pero rara vez lo son, algo que impulse el progreso de la clase trabajadora. En cambio, la gente viene, se va y, a menudo, la ciudad y los trabajadores quedan en peores condiciones que cuando llegaron», sostuvo Petersen
Las conversaciones recientes entre el sindicato y Legends Global no lograron un acuerdo. Esto deja abierta la opción de un paro laboral en uno de los recintos más importantes del torneo, en un momento clave de la planificación operativa.
El sindicato también representa a más de 30,000 trabajadores en hoteles, aeropuertos y otros estadios del sur de California. Su postura se inserta en un contexto más amplio de tensiones laborales en la industria de servicios vinculada a grandes eventos deportivos.
Por su parte, la FIFA no emitió comentarios inmediatos sobre las demandas a una solicitud de entrevista de The Athletic. El presidente del organismo, Gianni Infantino, ha proyectado ingresos superiores a 11,000 millones de dólares para el torneo, con gastos estimados en 3,500 millones. Estados Unidos albergará el 75% de los 104 partidos, mientras que el resto se disputará en Canadá y México.
El desarrollo de este conflicto se produce en la antesala de un evento que movilizará a millones de personas y que depende en gran medida de la operación de trabajadores en sectores clave. La posibilidad de una huelga en el SoFi Stadium introduce un elemento de incertidumbre en la logística del torneo en su fase inicial.
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