CIUDAD DE MÉXICO.- Contrario a lo que se piensa, muchas modelos alrededor del mundo están rompiendo cada vez más los estándares de belleza establecidos. Sin embargo, para poder llegar hasta aquí, muchas de ellas tuvieron que pasar por una etapa de aceptación y cuestionarse sobre lo que implica y representa ser una modelo.
Tal es el caso de Mallory Caballero, una joven modelo, influencer y emprendedora originaria de Monterrey, que incursionó en el mundo de las pasarelas desde que tenía 14 años.
En entrevista, Mallory Caballero comentó que desde que tenía 12 años tomó un curso en la Agencia de Modelos Rafael Zúñiga, pero hasta los 14 años ingresó al concurso Elite Model Look, donde le ofrecieron un contrato en una agencia nacional.
“Casi todas las modelos parecíamos clones: altas, delgadas, la mayoría rubias y de piel clara. Estatura mínima 1.75 metros y las medidas que exigían eran de máximo, 90 de busto, 60 de cintura y 90 de cadera, que son medidas muy pequeñas para una mujer alta”, detalló.
Sin embargo, a pesar de cumplir con las medidas, reveló que no alcanzaba la estatura y que “ese centímetro menos siempre le cerró puertas».
“No me dejaban pasar a algunos castings, ni siquiera para verme caminar, porque antes de entrar al casting te tomaban medidas y te hacían pararte en una pared con una línea roja que marcaba 1.75 metros y si no llegabas a esa línea, no tenías acceso ni a que te vieran caminar”.
A pesar de ello, tuvo que hacer mucho esfuerzo para dar a conocer su trabajo, por lo que aplaudió que cada vez haya más mujeres con cuerpos reales en este ámbito, pues consideró que es muy importante el que se rompan los estándares de la industria de la moda.
“Me da mucho gusto ver que cada vez más han ido cambiando los estándares de belleza, la moda ha sido mucho más inclusiva, el photoshop poco a poco va quedando en el pasado y muestran a mujeres reales, con virtudes y defectos, con las que todas nos podemos identificar”, dijo Mallory Caballero.
Asimismo, destacó el trabajo que han hecho las modelos Winnie Harlow, una canadiense de 24 años que padece vitíligo, y Lauren Wasser, quien a pesar de haber sufrido gangrena y haber perdido su pie izquierdo, continúa modelando.
“¡Soy fan de ambas y me encanta la seguridad que proyectan! ¡El amor propio es lo más importante a la hora de modelar! Lo que sientes por dentro es lo que proyectas, por eso creo que todas debemos amarnos tal cual somos y aceptarnos así. No hay nada que proyecte más belleza que el amor y la aceptación a una misma”, concluyó.
Fuente: Excelsior
