Foto: Europa Press
La postemporada de los Los Angeles Lakers se enfrenta a grandes complicaciones luego de confirmarse una distensión de isquiotibiales de grado 2 en la pierna izquierda de su jugador estrella, Luka Doncic, esto a tan solo unos días de iniciar la ronda de playoffs de la NBA.
Ante la premura, Doncic ha decidido cruzar el Atlántico para someterse a un tratamiento médico especializado en Europa. El objetivo es claro: acelerar un proceso de recuperación que, bajo condiciones normales, lo dejaría fuera de la duela en un momento crítico en el que los Lakers lo necesitan.
El base esloveno sufrió la lesión el pasado jueves durante el tercer cuarto de la estrepitosa derrota ante el Oklahoma City Thunder. Aunque inicialmente sintió una molestia en el primer periodo, fue autorizado para continuar, decisión que terminó por agravar la situación.
Los exámenes de resonancia magnética realizados en Dallas confirmaron la gravedad de la lesión, y el equipo ya lo ha descartado para lo que resta de la temporada regular.
Carrera contra el reloj: ¿Estará listo para los playoffs?
La gran incógnita es si Doncic podrá estar presente el próximo 18 de abril, fecha en la que arrancará la primera ronda de los playoffs de la NBA. El panorama es complejo: una distensión de grado 2 suele requerir, como mínimo, un mes de rehabilitación. Si se sigue el protocolo estándar, Doncic se perdería no solo el inicio, sino posiblemente toda la primera serie eliminatoria.
Para complicar más el escenario, los Lakers también perdieron a Austin Reaves, su segundo mejor anotador, por una lesión en el oblicuo que lo mantendrá fuera de cuatro a seis semanas. Esto deja a la escuadra dirigida por JJ Redick (quien actualmente pelea el tercer puesto de la Conferencia Oeste con un récord de 50-28) con una rotación sumamente mermada.
El viaje de Doncic a Europa es una medida desesperada para reducir los tiempos de cicatrización mediante terapias avanzadas. Sin embargo, el historial médico de este tipo de lesiones musculares sugiere que forzar el regreso podría derivar en una rotura total, lo que pondría en riesgo no solo estos playoffs, sino su disponibilidad para la próxima temporada. La moneda está en el aire y la nación «laker» aguarda un milagro desde el viejo continente.
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