Un policía comunitario de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PC) le expuso al presidente Andrés Manuel López Obrador la violencia de la que son objeto los habitantes de la zona y le dijo: “Estamos armados, pero qué quieren, ¿que nos dejemos matar?”.
Enseguida le describió las razones por las que están armados: “Quieren someternos a la fuerza y por no dejarnos someter nos han privado de muchas cosas, no podemos salir de nuestras comunidades (…) nos han matado a 40 de nuestros compañeros y otros 20 están desaparecidos”.
Posteriormente, le dijo al mandatario los nombres de los presuntos líderes delictivos a quienes responsabilizan de la violencia en la región, un diputado local perredista identificado como Bernardo y su hermano Celso.
Fue en el crucero de Colotepec sobre la carretera federal Chilapa-Tlapa, y unos 200 pobladores de comunidades de los municipios de Chilapa y José Joaquín Herrera, a n Guerrero, que detuvieron la comitiva de López Obrador.
El presidente se detuvo, bajó el cristal de su camioneta y escuchó las demandas de los pobladores que desde hace casi una década viven armados para protegerse del acecho de organizaciones criminales.
“Vivimos aislados, no podemos bajar, antes se sembraban productos del campo que se llevaban a vender a Chilapa, sin embargo han matado señoras, han dejado viudas, muchos niños huérfanos. En una ocasión mataron a 10 músicos, y el ex fiscal (Jorge Zuriel de los Santos) señaló al grupo delictivo Los Ardillos que cometió los asesinatos, tenemos muchos desaparecidos y no tenemos un detenido”, le contó el comunitario.
Fuente:Agencias
