LOS ÁNGELES.- Los inicios de Los Ángeles Football club se remontan al 2014, cuando Chivas USA cesó operaciones. Ante el fracaso del proyecto iniciado por Jorge Vergara en 2004, la MLS compró la franquicia y unos días más tarde anunció la incorporación del club, equipo que compartiría ciudad con el LA Galaxy y que estaría en manos de Henry Nguyen, un vietnamita que es director general de IDG Ventures.
Parte del compromiso al que se sometía este nuevo grupo de inversionistas liderado por Nguyen, en el cual también participan Earvin Magic Johnson, exestrella de los Lakers, y el famoso actor y comediante Will Ferrell, era el de construir un estadio de primera clase, mismo que abrirá sus puertas a finales de abril con el nombre de Banc of California Stadium.
Carlos Vela calificó como “un gran reto” su llegada a Los Ángeles para jugar en la MLS, después de 12 años en Europa. Se le ve sonriente, con ánimos renovados y emocionado de compartir ciudad con sus grandes amigos Jonathan y Giovani dos Santos, quienes le han facilitado la adaptación al pasar de una ciudad de 187 mil habitantes a otra de casi 4 millones.
El seleccionado nacional ha encontrado una nueva motivación y rumbo en su vida. Decidió salir de la zona de confort que había encontrado en España para recuperar ese deseo de entrenar y hacer goles. De buen humor, el delantero se mostró emocionado de la oportunidad de iniciar el proyecto con un nuevo equipo. ¿Las críticas? Prefiere no tomarles mucha importancia.
¿Cómo lo ha recibido la ciudad de Los Ángeles?
Muy bien, obviamente ayuda mucho que haya muchos mexicanos en Los Ángeles, porque no soy un jugador nuevo, ya me tienen ubicado y eso ayudó a que sintiera el cariño. Desde el primer día, en la presentación, había muchísima gente. Es increíble lo que ha trabajado el club para sumar seguidores. Lucharemos para crear una conexión con los aficionados para que disfruten, al igual que nosotros.
Los Ángeles Football Club es un proyecto nuevo, ¿eso le ha facilitado la adaptación?
Creo que es al revés, es más complicado. Normalmente vas a un equipo en el que ya existen grupos, un estilo de juego definido y tú tienes que adaptarte a eso, pero aquí todo es nuevo, nadie se conoce, no sabemos cómo le gusta jugar al de al lado y todavía estamos intentando crear esa química para ser un equipo competitivo. Ahorita, obviamente, los otros equipos de la MLS cuentan con la ventaja de su antigüedad y experiencia en la liga y nosotros somos los novatos, por decirlo de alguna manera.
¿Le emociona que el 4 de marzo jugará el primer partido de la historia de la franquicia?
Sí, fue una de las cosas que me ayudó a decidir, que es algo nuevo. Es como cuando te entran otra vez las ganas de (sobresalir en su profesión), parecido a cuando estaba iniciando o cuando debuté. Cuando empecé a jugar futbol decía: ‘voy a ver qué pasa’, todo era un reto y eso era bueno. A mi forma de ver las cosas eso era lo más interesante y creo que esto era lo mejor para mí, para volver a disfrutar del futbol y volver a querer ser un jugador importante.
¿Ya no estaba disfrutando del futbol?
No es que no disfrutara, pero llega un momento en el que entras en una rutina, en una zona de confort y ya no te exiges del todo, no te exiges como deberías para ser mejor. En Los Ángeles volví a sentir esa necesidad de trabajar. Esta vez tengo ganas de entrenar, de que empiece la liga para meter goles y de llevar a mi equipo a ganar partidos. Es lo que me hacía falta para seguir creciendo.
Su despedida de Anoeta fue increíble, ¿en algún momento le ha entrado nostalgia o arrepentimiento?
No, para nada. Obviamente fueron seis años muy bonitos (en la Real Sociedad), donde pude vivir mil experiencias, buenas, malas y de todo. Claro que es complicado dejar algo así, te acostumbras, pero tenía ganas de irme, mi cabeza necesitaba un reto nuevo, dar un cambio radical a mi vida y llegó el proyecto adecuado en la ciudad adecuada. Fue un cambio muy grande, llevaba 12 años en Europa y estaba acostumbrado al ritmo de vida que había allá. Es complicado adaptarse al principio, pero poco a poco lo hemos ido haciendo.
¿Qué decirle a las personas que no asimilan que juegue en la MLS, cuando podría estar en una liga más competitiva como lo es la española?
Yo creo que donde mejor se habla, y donde la gente se da cuenta, es en el campo. Voy a trabajar duro para demostrar que sigo siendo el mismo jugador y que no por cambiar de liga voy a ser peor o malo. No se me va a olvidar el futbol, sigo sabiendo lo mismo de cuando jugaba allá y quiero darle la tranquilidad a los aficionados de que la actitud y las ganas son muchísimas. Voy a estar preparado por si se me necesita para el Mundial.
¿Qué tanto le afectan las críticas en su contra?
Durante toda mi carrera he intentado estar al margen de lo malo y de lo bueno. Si uno ve únicamente lo bonito estás fuera de la realidad. Debes buscar el camino que quieres y que dé igual lo que diga la gente. Al final es mi vida, es mi trabajo y los demás no tienen por qué meterse y no existen motivos para influir en mi forma de ser y en lo que pienso de mí.
