Sirve debate para mostrar a los 5 candidatos con sus fortalezas y debilidades
Saltillo, Coahuila.- La libertad que les permitió el Instituto Nacional Electoral (INE) a los tres moderadores durante el debate dejó al descubierto la personalidad, capacidad de reacción y una interacción no vista antes en un ejercicio de este tipo en México.
Como dinámico, flexible y con una moderación activa, lo describió el propio instituto en un comunicado, en donde Denise Maerker, Azucena Uresti y Sergio Sarmiento tuvieron carta abierta para formular sus propias preguntas, las cuales, fueron un recurso fundamental para buscar que los cinco aspirantes profundizaran en temáticas ríspidas, o bien, aquellas que han marcado las primeras semanas de campaña.
Pocas propuestas y momentos cargados de confrontación entre Margarita Zavala, Ricardo Anaya, José Antonio Meade, Andrés Manuel López Obrador y Jaime Rodríguez Calderón, se ajustaron a una estructura de seguimiento en la que los moderadores tomaron la batuta, la cual mantuvieron de principio a fin.
La guerra de señalamientos entre los participantes fue llevada y mantenida hasta el punto en el que los propios moderadores marcaron.
Rostros de asombro, confusión y voces entrecortadas dejaron en evidencia la incomodidad y estructuración exprés de respuestas para los planteamientos recibidos por los tres periodistas en los tres bloques.
Otro aspecto que hizo de este debate un suceso sin precedente desde que estos ejercicios se desarrollan, fue el respeto a los límites en los tiempos para cada intervención.
Sin distingo, los cinco candidatos fueron “silenciados” de facto al excederse en cada intervención, y manejado esto como llamado a un mejor manejo del tiempo o bien, reservar sus comentarios para el turno siguiente.
Este factor fue clave en la administración de las exposiciones, obligando a buscar la concisión que, en la mayoría de las oportunidades no se consiguió.
La confrontación original de cinco se convirtió en una de ocho. El uso de preguntas que recibieron los periodistas de la ciudadanía fue una pieza que estremeció el tablero del ajedrez de la campaña presidencial, al menos por una noche.
La caja de Pandora fue abierta para conocer el verdadero nivel de reacción de los aspirantes, el control de sus emociones y la determinación en sus respuestas.
tomado de www.zocalo.com.mx
