
*Fue muy apreciado por los habitantes del municipio
*Deja huella de su paso en la vida política, así lo recordaran
Julio Herrera/ÁgoraHuatusco
Tenampa.- Las campanas anunciaron, la última despedida de César en la iglesia de su pueblo. En alguna ocasión relató que fue de los mayordomos más jóvenes en la fiesta patronal, ahora la misa sería en su honor.
Miles de personas arribaron a Tenampa para acompañar a Toño García, padre del finado, y a la esposa del deudo. César de aproximadamente 35 años era un líder natural forjado junto a su padre, se caracterizó por su entusiasmo y empuje.
Aficionado a las cuatrimotos, recorrió diversas rutas en el estado y en el país. Era un orgulloso de sus raíces por lo que buscó la candidatura a la presidencia municipal en las pasadas elecciones y perdió con menos de 10 votos.
El 4 de enero fue el peor día para su familia, alrededor de las 4 de la tarde César regresaba de Córdoba y pasó a cargar combustible a una gasolinera a la comunidad Monte Blanco en Fortín.
Presuntamente un par de desconocidos asaltaba a los despachadores, el ahora finado viajaba con un acompañante de Totutla, ambos se dedicaban a la compra de café para la empresa Aresca.
Los desconocidos despojaron de una fuerte cantidad de dinero al joven ex candidato y dispararon a quemarropa, el desenlace fue trágico, el cuerpo inerte de García Cosquilla quedó postrado a un costado de las bombas. Los agresores se llevaron el auto Mazda, el cual fue abandonado posteriormente. Su acompañante resultó ileso.
La noticia no cobró mayor impacto a nivel regional, hasta que se descubrió la identidad de la víctima, la información se convirtió en un suceso estatal.
Alrededor de las 6 o 7 de la noche el rumor se esparció como pólvora pero aún era un rumor, el desconcierto reinó hasta que el fue confirmado con personas allegadas a la familia. El asalto donde perdió la vida César García consternó a Tenampa y a la región.
Hoy por la tarde, César salió en hombros de la iglesia, cientos de personas acudieron al sepelio. Las lágrimas rodaban por las mejillas de los hombres y mujeres de Tenampa que lo conocieron, más de uno se se quebró ante el recuerdo de su amigo, El Chino.
