Luis Rodolfo Martínez es uno de los damnificados que tuvo dejar su casa ubicada en el rancho el Espinal, para resguardase en la cabecera municipal, donde el agua aún no alcanza las viviendas del centro.
“Mi casa está inundada desde anteayer, superó la del año pasado la del 2017, pero la del 2010 no, ojalá no llegue a eso porque la del 2010 estuvo peor, aquí en los jarochos llegaba al pecho”, dijo.
Con su familia tuvo que salir, pero antes acarrear sus pertenencias, muebles, electrodomésticos, colchones, todo lo que se pudiera para poder salvar su patrimonio, incluso sus mascotas y animales de granja fueron trasladados a lugares seguros.
“Mis cosas las llevé a otra casa, está segura y yo por mientras estoy resguardándose aquí en Tlaco, aquí todavía no le llega el agua”.
“No es bonito que la gente pierda las cosas, su patrimonio, aparte de eso las enfermedades y luego no hay para los alimentos, la gasolina, es muy feo la verdad”, agregó.
Aunque esta inundación no superó afortunadamente la del 2010, todas las comunidades pertenecientes al municipio de Tlacotalpan se encuentran bajo el agua; algunas familias decidieron salir de sus viviendas, otras más permanecen resguardando lo poco que les queda, pese al riego que esto representa.
“Pues como siempre, como todo el tiempo que nos pasa lo mismo, salvando lo poco que tenemos y la verdad a veces es triste, no tenemos a donde ir y tratar de alzar lo más que se pueda. Mis nietos viven aquí, pero se los llevaron a Cosamaloapan, ojalá estén bien allá”, mencionó.
Los habitantes de Tlacotalpan, saben que no están solos pues han estado recibiendo la ayuda del Ejército, la Marina, Protección Civil estatal y municipal, la Policía Estatal y las autoridades del ayuntamiento, quienes día y noche han estado trabajando para llevar víveres, mantener las barreras de contención y evacuando familias.
Pero no solo las autoridades han sumado sus esfuerzos durante esta contingencia, habitantes de otros municipios han llegado en brigadas de apoyo, como lo hizo Rafael Mora, quien con 16 compañeros más llegaron desde la congregación de Santuario, coordinados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Andamos encostalando donde haya fugas de agua, día y noche, hemos llenado más de unos 5 mil costales, se siente bien, son paisanos de nosotros, hoy por ellos y mañana por nosotros”.
La contingencia en Tlacotalpan no ha acabado, pasarán al menos 5 días más para que los niveles del agua bajen en su totalidad en las comunidades afectadas, mientras tanto las familias seguirán resistiendo mientras la ayuda llegue y el tiempo lo permita.