Andrea Dorantes, mexicana que va a la conquista de las 7 cumbres

Su primer ascenso a una montaña en México significó una metamorfosis en Andrea Dorantes (17 de octubre de 2020, a la cumbre del Pico de Orizaba), le cambió la vida y fue el que inició todo. Ahora, la montañista mexicana tiene trazado conquistar las 7 cumbres más importantes del mundo.

El actual proyecto lo inició en abril de 2021, logrando su primer ascenso del desafío en Kilimanjaro en África, después siguió el Aconcagua, Argentina, en enero del presente año. La siguiente misión es conquistar Denali en Alaska (en mayo) para luego dirigirse a Australia. En agosto tiene planeado ir a Rusia, si la situación mejora por el conflicto que se vive. En septiembre tiene puesto en el calendario ir a Nepal para subir el Manaslu. En el Himalaya se probará para ver cómo reacciona su cuerpo a más de mil metros de altura.

Después seguiría la de la Antártida, la tengo planeada en diciembre-enero, y, obviamente terminar con el Everest justo en un año. La temporada empieza en abril, dura dos meses (abril-mayo de 2023) y así terminaría el desafío. Es muy padre porque me puse la meta de hacerlo en menos de dos años y hasta ahorita todo va avanzando bien para que se cumpla”, relató Andrea Dorantes en entrevista con Excélsior Digital.

La montañista también es la primera rescatista en lugares remotos, así como guía de rafting certificada por PROAA. Admitió que una de las cosas más difíciles del desafío es la logística.

“Es la logística porque es viajar mucho, buscar expediciones que vayan a las montañas, alinear todo porque cada montaña tiene su temporada. Entonces tienes que preparar todo para que vayas en la mejor temporada. Me encanta viajar, me fascina subir montañas, este proyecto es la culminación de mis dos pasiones”, mencionó.

Lleva como mentalidad disfrutar la vida y siempre tener una actitud muy positiva, aunque las cosas se pongan difíciles.

“Siento que encuentro la manera de darle la vuelta y encontrar algo que me haga reír de esa situación o verle el lado positivo. Entonces si tengo esa mentalidad, puedo llegar lejos”, dijo.

HUMILDAD, LECCIÓN DE LA MONTAÑA

La montaña es la que manda, no importando quién eres porque a todo mundo lo trata igual.

Antes de cada ascenso, Andrea Dorantes se toma su tiempo para conectar con la energía de la montaña.

Pedirle permiso, pedirle que nos pueda contribuir para que todo salga como lo planeamos y hay que ser inteligentes, si la montaña te está diciendo ‘hoy no’, hay que tener los pantalones para decir ‘no es mi día, me doy la vuelta, prefiero regresar a casa a nunca regresar por no saber escuchar a la montaña’. Entonces es saber mucho conectar con la montaña y saber lo que te está diciendo”, señaló.

La humildad es una de las lecciones que le ha dejado la montaña.

“En la montaña te das cuenta que somos tan chiquitos, entonces te das cuenta que no estás al mando. Tú tienes que subir, la montaña está ahí para ti, pero tienes que saber decidir si tienes la humildad de escucharla o no. Pienso que aplica a la vida diaria, ser humildes y dejarnos fluir con lo que pasa”, apuntó.

PREPARACIÓN PARA LA CITA EN DENALI, ALASKA

Hace unas semanas llegó a México, proveniente de Estados Unidos, donde tomó un curso de rescate en montaña y también aprovechó para entrenar jalando trineos, donde en Denali será una parte importante para el ascenso.

Después de un descanso en las playas de Puerto Vallarta, subirá al Iztaccíhuatl y al Pico de Orizaba. Estará acompañada por el equipo de mexicanos que va a Denali.

Para Andrea, Denali es una montaña especial porque es la más remota.

Voy agarrar una avioneta de Talkeetna, Alaska, que es el último pueblo, y la avionetita nos va a dejar en un glaciar y ahí tú ya estás solo, no hay campamentos base ya montados como en muchas montañas.

Todo nuestro equipo-comida, lo tenemos que cargar nosotros. Entonces, la logística en esta montaña es que cada escalador lleva un trineo con todo su equipo y comida. Entonces tienes que jalar todo lo que vas a usar. Eso hace que esta montaña sea tan especial.

Otra cosa que la hace diferente son sus climas, al estar en Alaska, es una montaña muy, muy fría y donde neva muchísimo. Entonces, por ejemplo, pones tu casa de campaña, pero tienes que armar muros para que la protejan porque en la noche hay mucho viento, hay también más riesgos de avalancha. Entonces esta montaña va a ser dura, pero nos va a ir muy bien”, comentó.

LLEVAR DIFERENTES SNACKS ES CLAVE

Para la montaña de Denali llevarán comida muy seca y mientras más suban, menos hambre tendrán.

“Allá (montaña) llevamos comida muy seca, te cansas y más a esa altura tu cuerpo ya no procesa igual los alimentos. Entre más subes, tienes menos hambre, menos te gustan las cosas. Entonces algo que es clave es llevar diferentes snacks porque al final todo te va a cansar. Imagínate que siempre estés comiendo nueces, te cansas. Llevar lo más variado posible es la mejor opción”, recomendó.

REGULAR LA TEMPERATURA DEL CUERPO

Serán entre 15 y 19 días en la montaña aproximadamente y regular la temperatura del cuerpo es también importante para llegar a la cumbre.

“Es lo padre de la montaña porque siempre tienes que estar jugando con tus capas porque tienes que estar regulando tu temperatura, no quieres sudar. Tienes que ser muy inteligente de estar poniendo y quitándote capas.

A lo mejor al principio dices ‘no me quiero parar, pero tengo mucha calor’, pero es mejor hacer esa pausa, quitar una capa y prevenir que sudes. Si desde abajo estás sudando, a la hora de llegar arriba te va a dar un frío que no vas a aguantar.

Cuidarte a ti mismo es lo más importante porque se va acumulando. Cualquier cosita, a lo mejor tenías una mini ampollita, una mini cortadita y si no le pusiste atención si no le dedicaste el tiempo para curarla, a los 3-5 días no la vas a aguantar”, señaló.

EL DESCENSO ES EL OTRO 50% DE CONQUISTAR UNA MONTAÑA

No por el hecho de llegar a la cumbre de la montaña signifique que la conquistaste, es el 50 por ciento porque el restante es el descenso.

“Más del 80 por ciento de los accidentes se dan en el descenso. Esa es otra cosa, no te puedes gastar toda tu energía subiendo porque todavía tienes que bajar. El verdadero éxito y cuando ya lo puedes festejar es cuando ya bajaste de la montaña”, indicó.

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