Rúbrica; Golpe contra la Constitución, Por Aurelio Contreras Moreno


Entre todas las aberraciones jurídicas aprobadas últimamente por el Congreso de
la Unión –convertido en los hechos en una vergonzante “oficialía de partes” de los
delirios del Ejecutivo- la que pasó este jueves en el Senado es de las más
peligrosas y agresivas.
Durante la discusión de la reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial –que de
por sí ya incluía varias disposiciones para amedrentar a jueces, magistrados y
particulares y para concentrar el poder en el presidente de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación- fue introducido por un oscuro senador del mercenario
Partido Verde –aliado consentido de Morena- un artículo transitorio no
contemplado en la iniciativa original para extender el periodo del actual titular,
Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, prácticamente por dos años más.
El artículo 13 transitorio de la referida reforma establece que el periodo del actual
presidente de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal concluya el 30 de
noviembre de 2024, coincidentemente el mismo día que termina –todavía- el
sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Solo que esto es absolutamente inconstitucional, como de inmediato señalaron
varios juristas a través de sus redes sociales. El artículo 97 párrafo cuarto de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece claramente que
“cada cuatro años, el Pleno elegirá de entre sus miembros al Presidente de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, el cual no podrá ser reelecto para el
periodo inmediato posterior”.
Zaldívar Lelo de Larrea rindió protesta como presidente del máximo tribunal del
país el 2 de enero de 2019, por lo que su encargo concluye a fines de diciembre
de 2022. Dicha extensión de periodo por un año 11 meses es ilegal y representa,
sin exageración alguna, un golpe del Poder Legislativo al Judicial y al orden
constitucional.
Resulta gravísimo desde cualquier óptica que quienes tienen la responsabilidad de
actualizar y mejorar el entramado legal e institucional del país, legislen de manera
facciosa, por consigna y con dedicatoria. Tan serio como que la única reacción del
Poder Judicial hasta el momento de redactarse estas líneas fuera una tibia y
timorata carta en la que “aclara” que el referido artículo transitorio que el régimen
se “sacó de la chistera” a través de sus personeros “no fue elaborado por el
equipo redactor de las propuestas originales” y “tampoco fue solicitado por el
Poder Judicial Federal”. Pero que esperarán a ver qué dicen en la Cámara de
Diputados para “pronunciarnos al respecto”.
Igual de delicado resulta que los votos necesarios para aprobar este bodrio hayan
sido aportados por un partido que se supone contiende en las presentes
elecciones con el objetivo de equilibrar la correlación de fuerzas en el Congreso de
la Unión e impedir el establecimiento de una autocracia: el PRI, que para luego
intentar “lavarse la cara” salió con que “se equivocaron” al votar en favor porque

“se confundieron”. ¿Quién puede confiar en un partido que a las primeras de
cambio “afloja”… los votos en el Congreso?
Aunque el sentido común y la razón jurídica indican que si este despropósito no se
echa abajo en la Cámara de Diputados de todas maneras terminará en el basurero
pues no tiene ningún sustento legal, la ruta que sigue el régimen está trazada. No
tardando intentarán ampliar el periodo del Poder Ejecutivo. Ya habían hecho un
primer experimento en Baja California. Éste es el segundo “round”.
Si se atrevieron a violar la Constitución para intentar aumentar el periodo del
presidente de la Corte, ¿por qué no lo harían en otro momento para extender el
del Presidente de la República?
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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