Rúbrica; Incapacidad para gobernar, Por Aurelio Contreras Moreno


La improvisación, desconocimiento y desprecio por la legalidad que han marcado
al régimen encabezado en Veracruz por Cuitláhuac García Jiménez han
provocado un severo daño institucional del que nadie asume responsabilidad
alguna.
Son ya numerosas las resoluciones de parte de autoridades judiciales que han
echado por tierra los entuertos legales y las reacciones autoritarias de un gobierno
que actúa casi por mera inercia, a expensas de lo que se le indique desde el
Altiplano, mientras en lo local varios de sus integrantes se despachan “con la
cuchara grande” el presupuesto, los contratos de obra pública y las posiciones de
poder, como si se les hubiesen escriturado, mientras “presumen” inversiones de
poca monta en caminos de un kilómetro.
Pero las pifias jurídicas de estos gobernantes y legisladores de tómbola no han
podido sostenerse de tan burdas, rupestres y mal intencionadas, dejando en
ridículo a sus perpetradores al exhibir su ignorancia en temas elementales como la
técnica jurídico-legislativa que en teoría deberían dominar, por lo menos, quienes
cobran como sus asesores.
A finales de 2020, fue todo un escándalo la resolución de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación que “tiró” la reforma electoral a modo que se aprobó Morena
en el Congreso del Estado de Veracruz, que modificaba arbitraria y mañosamente
la estructura de los organismos electorales locales, que le quitaba a los partidos la
mitad de sus recursos y con ello la posibilidad de competir contra la maquinaria
oficial, y que además pretendía blindar al gobernador para evitar que pudiera ser
sometido a la revocación de mandato.
A pesar de con ello haber dejado en ridículo al estado de Veracruz –porque a fin
de cuentas se trata de sus autoridades y representantes legales-, nadie pagó
costo alguno, salvo algunos chivos expiatorios menores que cargaron con la culpa
de lo que les ordenaron hacer quienes creen que el poder les durará para siempre.
Empero, eso está lejos de haber terminado. Este martes 12 de enero, la Corte le
asestó un nuevo golpe a la “4t” veracruzana por legislar al vapor y sin
conocimiento de los procesos que deben seguirse para expedir leyes.
Por mayoría de votos, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia declaró inválida la
Ley de Comunicación Social para el Estado de Veracruz por violaciones al
proceso legislativo, entre otras, “la dispensa de trámites legislativos sin
constatarse la votación calificada requerida”, así como “la falta de motivación para
acreditar la hipótesis de urgencia”.
Y es que para los diputados locales –y sus titiriteros en el Ejecutivo estatal- no
hizo falta activar el mecanismo de dispensa del trámite legislativo correspondiente,
contemplado en su propia Ley Orgánica, la cual queda claro que no se han
tomado siquiera el tiempo de leer.
No fue éste el único “zape” que recibió la “cuarta transformación” en Veracruz este
día: la Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió una recomendación a la

Secretaría de Seguridad Pública al acreditarse la violación de derechos humanos
de legisladores panistas a quienes, con un uso excesivo de la fuerza, policías
estatales les impidieron el acceso a la instalaciones de la Fiscalía General del
Estado durante la tristemente célebre asonada morenista para imponer a Verónica
Hernández Giadáns al frente de ese organismo en septiembre de 2019.
En todos los casos mencionados, lo que salta a la vista es la absoluta ineptitud del
grupo en el poder en Veracruz para llevar las riendas de la entidad dentro de los
límites marcados por las leyes, mismas que creen poder pasar por alto, darles la
vuelta o de plano quebrantarlas sin que pase nada.
Lo trágico es que su incapacidad para gobernar está hundiendo a Veracruz. No
por nada juran que no hay que preocuparse por la variante británica del
coronavirus, al cabo que no hay vuelos directos de Inglaterra al estado.
Para llorar.
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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