Rúbrica; Ineptocracia criminal, Por Aurelio Contreras Moreno

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*Total solidaridad con Ángel Martínez Armengol

En Veracruz no pasamos de condenar y lamentar un hecho de violencia cuando el
siguiente llega con más fuerza para corroborar lo que a estas alturas resulta
irrebatible: todas las autoridades están rebasadas por la delincuencia.
La madrugada de este jueves, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez
anunciaba con gran “emoción” el supuesto “rescate” del comunicador Marcos
Miranda Cogco, quien había sido plagiado unas horas antes en Boca del Río.
“Rescate” que deja más dudas que otra cosa, ante la apariencia de un montaje por
las contradicciones en la manera como fue presentado y difundido el hecho por el
gobierno estatal ante los medios.
Lo que para nada resultó un teatro fue el brutal y artero asesinato de Sergio
Martínez Armengol, hermano del ex diputado del PRI por Minatitlán Luis Antonio
Martínez Armengol y del reconocido y estimado periodista radicado en Xalapa
Ángel Martínez Armengol.
Sergio Martínez Armengol fue privado de su libertad desde hace varios días y sus
restos, localizados en un paraje del municipio de Cosoleacaque, presentaban
signos de tortura.
A diferencia del caso de Miranda Cogco, del cual el gobierno de García Jiménez
se ocupó públicamente de inmediato, sobre el fatal desenlace de Martínez
Armengol no emitió pronunciamiento alguno. El gobernador prefirió centrar su
discurso en el único tema que le interesa: su “guerra” contra el fiscal Jorge
Winckler Ortiz.
“Parece que dejan que el problema esté ahí. Nosotros estamos pidiendo solución
ante esa situación, el Fiscal debe actuar. Ya demostramos que nosotros sí
estamos actuando, que nosotros resolvemos los problemas. Pero no vemos
mucha cooperación. Pero más que cooperación, vemos que no están actuando
contra los secuestradores”, afirmó Cuitláhuac García en la ciudad de Poza Rica.
¿De verdad el gobierno está actuando? Pues en la zona central de la entidad
piensan otra cosa. Luego que el cabildo del ayuntamiento de Camerino Z.
Mendoza decretara estado de emergencia en el municipio ante la oleada de
secuestros en dicha zona, ciudadanos de esa ciudad se reunieron para acordar
acciones para enfrentar por sus propios medios a la delincuencia, así como para
demandar al gobierno estatal –que ya la había rechazado- reconocer la
declaratoria de emergencia, elaborando un documento dirigido al titular del
Ejecutivo estatal.
El mismo gobernador tuvo que admitir que “se están disparando los secuestros”,
aunque según él, gracias al “exitoso” combate a los huachicoleros por parte del
gobierno federal, que los ha obligado a “trasladarse” a “otro tipo de delitos”.
Semejante miopía en el diagnóstico sobre la violencia, la inseguridad y la
delincuencia deja en claro que el estado de Veracruz se encuentra en manos o de

totales improvisados o de cínicos facinerosos que creen que le pueden ver la cara
a la gente.
En cualquiera de los casos, quien está pagando las consecuencias de la criminal
ineptocracia que desgobierna a la entidad somos todos quienes aquí vivimos. Y
eso no se soluciona con porras ni giras presidenciales que solapen la
incompetencia.
Eso también es corrupción.
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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