CONTEXTO POLÍTICO Por: Guillermo Ramos Murillo

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  • Yanga, un pueblo jodido con salarios de lujo
  • Indigna a los habitantes que Polo solo pavimenta sus calles

 

Por: Guillermo Ramos Murillo

*** LOS HABITANTES DE Yanga tienen mucha razón cuando dicen que están peor que con el exalcalde Gerson Morales Villanos quien ya mero cobraba impuestos hasta por respirar, pero con todo y eso el pueblo aguantó vara cuando vio algunas obras como la unidad deportiva, por citar un ejemplo.

Desde hace días trascendió que Polo Crivelli Díaz cobra la nada despreciable cantidad de 75 mil pesos mensuales como salario, un monto exagerado para un municipio que adolece de muchas cosas o para ser más claro, un pueblo jodido con salarios exhorbitantes.

El alcalde anterior ganaba, dicen los que saben del asunto, 35 mil pesos al mes, lo cual es razonable en estos tiempos de crisis, pero éste alcalde panista de un plumazo en la primera sesión de cabildo se duplicó el sueldo y un poquito más, tal vez porque considera también que merece abundancia.

Lo anterior por supuesto que no tiene nada de malo, pero es justo siempre y cuando Yanga tuviera un presupuesto a la altura de municipios como el de Córdoba u Orizaba o tal vez Ixtaczoquitlán. Reza la máxima que “pueblo chico infierno grande”, pero más bien aquí cabría “pueblo jodido, salarios de lujo”, mientras que por el contrario, existen empleados con salarios de mil quinientos a tres mil pesos mensuales. Vaya incongruencia del títere alcalde.

*** POR OTRO LADO, la población da cuenta que las primeras buenas acciones de Polo Crivelli fue pavimentar varias calles, sí, pero las que dan a sus propiedades y las de sus familiares, lo cual los ha indignado porque existen muchas prioridades y comunidades que carecen de los elementales servicios básicos.

Y para muestra, o el alcalde diga que son inventos, algunos ciudadanos se tomaron la molestia de ilustrarnos con gráficas elocuentes que difícilmente podrá negar.

No es consigna ni nada personal en contra de este presidente municipal, pero bien dice el dicho: “no hagas cosas que parezcan buenas, ni buenas que parezcan malas” y bien pudo programarlas dentro del paquete de obras para el año entrante o el tercero de administración municipal pero tal parece lleva mucha prisa por adornar y embellecer sus propias calles.

Crivelli Díaz resultó ser un muchacho vivaracho, pero éste intelecto solo lo está utilizando para beneficiar a unos cuántos, al tesorero, a la síndica, a sus colaboradores arribistas, etc., etc., etc. Y a Yanga, que se lo coma el perro.

Vamos a esperar para ver qué pasa en los próximos meses de administración municipal en Yanga, pero mucho se duda que sea alguno bueno; sin embargo, los yanguenses también consideran que en Yanga “la familia está de acuerdo”. Servidos mis amigos.

Cel}. 228 317 0735

Email: comentarios36@gmail.com

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