De indocumentado a productor de cacao

CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de pasar tres años como indocumentado en Estados Unidos, Denis Pulido López decidió regresar a su estado, Tabasco, para hacer, dijo, lo único que sabe: producir cacao.

Ahora, encabeza una cooperativa que incluye a otras 23 empresas apoyadas por el Instituto Nacional para la Economía Social (INAES), que logró vencer el esquema de “producir caro, para vender barato”.

Fui indocumentado por tres años, y no fue para mí un sueño, fue una pesadilla y un aprendizaje grande; cuando regresé a mi tierra decidí reactivar la finca de cacao.

Empezamos a confiar en las personas que se acercan para apoyar las comunidades, aprendimos que capacitándonos es la mejor forma de conocer nuestro producto y de esta manera ayudarnos unos con otros, para bajar los costos de producción que tanto nos cuesta”, narró el productor social.

Pulido López es una de las dos mil historias que este sábado participaron en el Encuentro Nacional de Intercambio de Experiencias por la Línea de Producción de la Economía Social, organizado por el INAES en el Centro Médico Siglo XXI.

La directora del Instituto, Narcedalia Ramírez, y Francisco Javier García Bejos, subsecretario de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), fueron los encargados de inaugurar el foro.

Durante la presente administración, informó García Bejos, se aportaron más de 10 mil millones de pesos para apoyar 26 mil proyectos de empresas sociales en las 32 entidades del país, de las cuales  70 por ciento están encabezadas por mujeres.

Una de ellas, Emma Villa, compartió su experiencia para convertir el taller artesanal de quesos de su padre en Ures, Sonora, en una de las principales empresas productoras de leche actualmente en su comunidad.

En la delegación de INAES planteé mis necesidades, para apoyar a mi familia y a los productores de leche de mi comunidad, comprándoles su producto a mejor precio, que en ese momento los coyotes la compraban a un bajo costo.

Tuve la suerte de que a esta humilde productora de quesos se le otorgara un apoyo para la compra de maquinaria e insumos, que me permitieron producir a más bajo costo. Ahora he trabajado más para sacar adelante a mi familia”, dijo.

La directora del INAES destacó que los representantes de empresas sociales han demostrado que no se necesita de apoyos asistencialistas sino de impulso para trabajar.

Por eso rechazan los programas del asistencialismo, que se disimulan como ejercicios de solidaridad; hoy la lucha abarca a la organización económica, la política, la visión de las alianzas con otros sectores productivos”, dijo.

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