Bale marca diferencia y salva al Real Madrid

MADRID.- El Real Madrid empató 2-2 ante el Fuenlabrada, de la Segunda División B, y se clasificó para los octavos de final de la Copa del Rey gracias a la aparición de Gareth Bale, quien regresó de su lesión para despertar a su equipo y evitarle un sofoco ante un rival que dignificó al futbol.

Era el día de los canteranos ‘merengues’. Jugadores como Álvaro Tejero, Óscar Rodríguez o el argentino Franchu Feuillassier tenían un escaparate perfecto para hacerse notar. Entre todos componían un guión para un supuesto trámite.

Sin embargo, no fue así. El partido, como el clima, se tornó desapacible para el Real Madrid gracias al buen planteamiento del Fuenlabrada y a sus ganas de agradar. Los hombres de Antonio Calderón dieron una lección a su rival en los primeros 45 minutos.

A lo largo de la primera parte, el Fuenlabrada llegó a dominar la posesión, se cerró a la perfección sin dejar huecos al equipo de Zidane, que en algunos momentos rozó la desesperación, y contragolpeó con calidad para crear casi todas las ocasiones peligrosas antes del descanso.

Además, las hizo desde el principio, sin dar un respiro al Real Madrid, cuando Hugo Fraile falló una oportunidad clarísima con un disparo desde dentro del área tras una asistencia de Matheus, que después se encontró con Keylor Navas en un mano a mano que sacó el portero costarricense.

La excelsa media hora del Fuenlabrada tuvo su premio. Por fin acertó entre el desconcierto madridista con un disparo de Luis Milla desde casi 25 metros que sorprendió a Keylor Navas con la mano blanda. No la puso con firmeza, el balón rebotó en el larguero, le golpeó en la espalda y el balón entró al arco.

En el segundo tiempo, a falta de media hora, ingresó Gareth Bale, después que el Fuenlabrada pudo marcar el segundo con dos cabezazos: uno de Matheus que salvó Keylor Navas y otro del argentino Daniel «Cata» Díaz que mandó al larguero.

Justo después de la opción del central argentino, entró Bale y prácticamente en el primer balón que tocó mandó un centro perfecto con el exterior del pie izquierdo que remató Borja Mayoral al fondo de la portería de Pol Freixanet. La calidad del galés acabó con el sueño del Fuenlabrada.

Bale llegó al rescate justo cuando los pitos comenzaban a ser una sinfonía desagradable en el Bernabéu. Y Bale sentenció tras provocar el segundo de Mayoral, que recogió el rebote de un mano a mano del galés que salvó Freixanet.

Quedaban veinte minutos para la conclusión del choque y el Real Madrid evitó gracias a la reaparición de Bale un sonrojo que podría haber sido de dimensiones históricas.

El Fuenlabrada consiguió su justicia poética con el tanto de Álvaro Portilla en el último instante y, aunque empató, fue el ganador moral. Jugó mejor, apretó desde la humildad al gigante y dejó una imagen inmejorable en una noche en la que Bale evitó un sofoco al madridismo.

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