Julia Roberts, amante de las salas oscuras del cine

La noticia fue noticia cuando el programa de televisión Encontrando tus raíces (Finding Your Roots) le reveló a Julia Roberts que su apellido no era realmente Roberts. La serie que investiga el ADN de los famosos descubrió que en realidad desciende de otro familiar del padre llamado Mitchell, porque el tatarabuelo Willis Roberts había fallecido más de diez años antes que la esposa Rohda Suttle Roberts tuviera como hijo al bisabuelo de Julia, John Roberts. Y el verdadero padre de él, el verdadero tatarabuelo, fue realmente un hombre casado llamado Henry Donald Mitchell, con una madre que vivía en la misma cuadra de Rohda Roberts. Y lo más curioso es que si buscamos en las plataformas de streaming, Julia este año también estrenó la serie Gaslit que cuenta la menos conocida historia de Watergate, donde el personaje está basado en la verdadera esposa del procurador general de Richard Nixon, que curiosamente se llama Martha Mitchell. Y aunque nos asombre que el apellido de Julia sea Mitchell tanto en la ficción como la realidad, ella es la primera en decir “prefiero mi nombre Roberts”.

¿Te darías vuelta si alguien te llama por otro nombre que no sea Julia Roberts?

Por suerte me gusta mi nombre porque es algo que me gritan en la cara todo el tiempo… mucho. Me parece un buen nombre. ¡Gracias, mamá y papá!

¿Y fuera del mundo de la alfombra roja? ¿Escondes algún secreto para que no te reconozcan?

En un tiempo se me acercaban algunas mujeres en el supermercado. Después empecé a cortarme el cabello cada dos años y me lo dejaba crecer de a poco, como otras madres que van a la escuela con los hijos. Un peinado diferente hace milagros (risas). Tradicionalmente es algo gracioso que pasa.

¿Alguna estrella famosa que se te haya acercado como un gran admirador?

Harry Styles, aunque no sé si debería divulgarlo. Bromeo. Fue en el backstage de un programa de televisión donde él había sido invitado para entrar después de mí. Fue muy dulce y era muy jovencito. Realmente me sorprendió por ser tan encantador con sus buenos modales.

¿Es cierto que no te gustan los grandes escenarios públicos como el Festival de Cannes donde estuviste muy pocas veces?

Da terror. Me pongo muy nerviosa. De verdad, cada vez que he estado, me ponía totalmente nerviosa por tres días y cuando volvía a casa colapsaba de baja presión. Me parece todo un hermoso caos. Es demasiado. Cuando me invitan tampoco sé qué hacer, no sé cómo rechazarlos, es demasiado.

Aquella primera vez que estuviste en Cannes, con el estreno de Money Monster, subiste las escaleras de la alfombra roja totalmente descalza. ¿Fue realmente una protesta política por la ridícula regla de no poder entrar sin tacos altos o fue por pura comodidad?

Dejemos que la gente piense lo que quiera, pero cuando me quité los zapatos fue increíble. Lo hice a escondidas, por debajo de mi vestido largo. Simplemente me salí de mis zapatos y cuando estaba subiendo por la mitad de la escalera llegué a preguntarme “¿Cómo los recupero ahora?”. No lo había pensado bien. Y cuando terminé de subir las escaleras, una persona muy amable me los devolvió y me los volví a poner.

¿Te imaginas a cuánto se hubieran vendido esos zapatos en internet si alguien los encontraba antes?

No eran tampoco mis zapatos (risas), pero los recuperé.

¿Recuerdas con claridad tu primera prueba de casting o aquel primer trabajo que no conseguiste?

Tendría que subirme a una máquina del tiempo para acordarme, pero seguramente debió haber sido un desastre. No, la verdad, estoy profundamente agradecida por los trabajos que no conseguí porque al principio de mi carrera tomé muchas pruebas de casting en comerciales terribles y programas de televisión de muy baja calidad. Y creo que tuve suerte que nadie me quisiera cuando miro hacia atrás, hoy me siento muy bien.

¿Los actores más jóvenes se te acercan hoy a pedir consejos?

Cuando me preguntan qué consejo le daría a un actor, yo digo que lo primero que les diría es que nunca acepten un consejo de otros actores. Sería lo peor que pueden hacer, porque todos tenemos nuestras propias experiencias y son únicas. Eso es lo que lo hace tan especial, porque lo que funcionó conmigo, seguramente no funcione con otros.

Hace poco Tom Cruise promocionó otras producciones de Oppenheimer Barbie que iban a competir con su versión de Misión Imposible ¿Los actores realmente se preocupan por otros actores, sin pensar en competir?

Ninguno de nosotros sería algo si no fuera por el resto de la comunidad que nos rodea. Para mí es lo más humano. Los actores amamos la comunidad, obviamente, porque adentro de un estudio de cine es como vivir en un pequeño planeta por tres o seis meses y es algo que a todos nos encanta, como artistas.

En otra plataforma de streaming como Netflix, Julia Roberts también protagoniza Dejar el mundo atrás con Ethan Hawke y la misteriosa historia de un matrimonio que alquila una casa de lujo en busca de la paz de un fin de semana familiar. Pero esa paz se ve interrumpida por la llegada de otra pareja (Mahershala Ali y Myha’la), asegurando que son los verdaderos dueños que pretenden refugiarse de otro misterioso ataque cibernético para dejar el mundo atrás.

¿Después de haber filmado con Sean Penn la serie Gaslit para la plataforma de Starz, además de la nueva Dejar el mundo atrás con Netflix, ¿qué opinas sobre el debate de ver cine en casa por streaming en comparación con una sala de cine?

No creo que nada pueda reemplazar una sala totalmente oscura con la energía de compartir la experiencia de ver algo con extraños, sintiendo lo mismo con gente al lado. Es algo único y muy especial. Es la gran razón por la cual entramos en este negocio, por ese mismo sentido. Mi esposo llevó a mis dos hijos hace poco al cine a ver una película de terror porque yo estaba fuera de la ciudad y cuando me lo contó por mensaje de texto le pedí que no lo hiciera porque les iba a dar demasiado miedo. Les dio un pánico tremendo, pero les encantó. Y tener esa clase de experiencia en el año 2023, ver cine y ser adolescente hoy en día es algo muy especial si se puede vivir esa experiencia de ver cine en una sala de cine.

¿Realmente vas al cine como una familia normal?

Durante la cuarentena por la pandemia, la única vez que me puse a llorar fue en medio de una conversación con una amiga y por un momento pensé que ese estilo de experiencia (ver cine en el cine) podía llegar a desaparecer para siempre. Lloré un poquito, porque es una de mis salidas preferidas comer palomitas y ver cine en una sala oscura con otras personas. Es algo hermoso.

¿Y cómo recuerdas hoy aquella primera vez que volviste a entrar a una sala de cine después de la pandemia?

Fue muy extraño… muy extraño. Todos estábamos con cubrebocas puestos, pero se sintió bien. Fue emocionante. Se sentía cierto florecimiento, como si el mundo en cierta forma volvía a empezar de nuevo. La gente estaba totalmente dispersa, no estaban codo a codo, ni se sentía que todos estábamos en lo mismo. Era algo así como “Ya vamos a volver a la normalidad, pero… podrías sentarte más lejos mío”. Y por suerte ya volvimos a la normalidad.

¿Y cómo fue que decidiste entrar en el mundo del streaming donde la gente todavía te puede ver con la serie Gaslit de ocho capítulos sobre el escándalo de Watergate?

Si te fijas, en la historia que contaron Robert Redford y Paul Newman en Todos los hombres del presidente no había ninguna mujer. Y a mí me encantó interpretar esta parte con Sean Penn, que es un gran amigo, aunque en la serie nos matemos entre nosotros.

A lo largo de ocho episodios, Julia Roberts interpreta en la serie Gaslit a la verdadera Martha Mitchell, que muy pocos saben que fue el gran detonante de la renuncia del presidente Nixon por el escándalo político Watergate, al confirmar que el presidente sabía lo que hacían sus empleados al tratar de encubrir su participación en los cuarteles del rival Comité Nacional Demócrata del edificio Watergate, además de descubrir que en la Casa Blanca existía un secreto sistema de grabaciones al detectar una voz. Y la serie cuenta los eventos desde otra perspectiva histórica, lejos de los hombres de poder político y más cerca de sus esposas y los agentes del FBI.

¿Por qué crees que la historia que mostraste sobre la verdadera Martha Mitchell en Watergate no se sabe tanto?

Supongo que es porque era una mujer y la historia en cierta forma la borraron. Nixon la odiaba y él mismo dijo que si no hubiera sido por Martha Mitchell no hubiera existido Watergate. La historia mundial suele ser fácilmente escrita en una forma muy masculina. Y yo creo que ella era una persona única. Era la perfecta ama de casa y muy carismática, pero también tenía su verdad, muy opuesta a la verdad de su esposo que resultó tener como jefe al mismísimo presidente Nixom. En aquel entonces se hizo muy famosa por ser la clase de persona que decía lo que cree. Yo la adoro.

¿Viviste como una verdadera Mitchell detrás de cámaras también? ¿Eres de las que se mantienen como si fueran el personaje que interpretan, detrás de cámaras, viviendo la fantasía de la actuación como si fuera realidad?

Claro… no, bromeo. Para nada. Admiro a la gente que hace algo así, pero es demasiado exhaustivo aunque en secreto pienso que me encantaría hacerlo. Me encantaría lograrlo y ser tan intensa.

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