Rúbrica; El “globo” de Elio, Por Aurelio Contreras Moreno

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Si hay en la administración estatal que formalmente encabeza el gobernador
Cuitláhuac García Jiménez un funcionario que ha demostrado ser un verdadero
desastre por mérito propio –y mire que hay varios que se pelean esa categoría-,
ése es el secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández Gutiérrez.
Señalado dentro y fuera de la dependencia como frívolo, omiso y déspota, en muy
poco tiempo este neofuncionario sin experiencia previa en el servicio público se ha
visto involucrado en varias irregularidades en el manejo de una de las secretarías
de despacho que maneja más recursos en el gobierno veracruzano.
Acusaciones por obras con precios inflados, licitaciones amañadas, asignaciones
directas al por mayor y sobornos son solo algunas de las “recomendaciones” que
figuran en la “hoja de servicios” de este personaje, cuya trayectoria como
constructor tampoco es de gran lucimiento: apenas unas cuantas obras en la
Ciudad y el Estado de México, como él mismo refiere en su cuenta de Facebook.
Como buen integrante de la autodenominada “cuarta transformación”, a
Hernández Gutiérrez no se le da muy bien eso de acatar la ley. Por el contrario, la
evasión de la justicia a través de la omisión de plazos, términos y sentencias son
una constante en su cotidianidad, como quedó de manifiesto durante su
comparecencia por la glosa del primer informe de gobierno del pasado 27 de
noviembre de 2019, a la cual llegó con el amparo 841/2019 bajo el brazo, emitido
ocho días antes de su cita con los diputados locales, para no pasar por la
vergonzosa escena de ser aprehendido al llegar al recinto legislativo. Recurso que
tuvo que gestionar por no hacer caso de diversas citaciones de un juez, lo que lo
llevó a caer en desacato a una autoridad judicial.
A este episodio hay que sumarle muchos más que han sucedido en los frentes
civil, mercantil y laboral, pues durante los 18 meses que lleva como titular de la
Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) ha rebasado todos los
límites éticos y legales en detrimento de muchos empleados de la dependencia.
Es el caso del despido injustificado de José Francisco Castillo Méndez, quien se
desempeñaba como jefe de departamento en el área de Proyectos, Programación
y Presupuestos de la SIOP y que documentó mediante fe notarial las
irregularidades acontecidas durante su cese.
Sabiéndose protegido del secretario de Gobierno Eric Patrocinio Cisneros Burgos,
y arropado por su relación de parentesco político con la diputada federal de
Morena Dorheny Cayetano, como en otros asuntos similares a lo largo del año y
medio que lleva en el cargo Elio Hernández ni se inmutó al ser demandado por la
vía laboral e incluso por daño moral por los trabajadores afectados –porque hay
varios casos en espera de resolución- y no respondió en los plazos legales a las
querellas en su contra.
En el pecado llevó la penitencia. El pasado 2 de octubre de 2019 el Juzgado 16º
de Primera Instancia del Distrito Judicial de Xalapa resolvió el caso 464/2019/III,

condenando a Elio Hernández Gutiérrez a pagar cinco millones de pesos por daño
moral al trabajador despedido.
Ha resultado tan limitado el director jurídico de la SIOP y representante de Elio
Hernández en este juicio, Alfredo García Ríos, que la negociación para disminuir
el monto de lo sentenciado por el juez fue pésimamente gestionada, al grado que
los abogados del demandante señalaron a quien esto escribe que ha habido
dilaciones y mentiras para solamente acordar el pago de 1.5 millones de pesos.
Tanto por sus propias omisiones como por la incompetencia de su director jurídico,
Elio Hernández Gutiérrez tendría que desembolsar por lo menos un millón y medio
de pesos como consecuencia de su tozudez, más lo que se llegue a acumular una
vez que regresen a la actividad normal los juzgados del Poder Judicial del estado,
donde están a la espera de resolución varios asuntos similares.
¿De dónde sacará para pagar? ¿De su peculio o del erario? En el primer caso,
con su sueldo no le alcanzaría para cubrir las indemnizaciones; y en el segundo
supuesto, estaríamos hablando de daño patrimonial a la Hacienda estatal. En
cualquiera de los dos, el “globo de helio” de Elio Hernández está a punto de
reventar.
Pero como es una constante en los gobiernos de la “4t”, la abierta incompetencia o
la pública deshonestidad son “peccata minuta” si de sus allegados, socios o
cómplices se trata, al cabo que “el PRIAN robó más”.
Aunque la “cuarta” se le acerca a gran velocidad.
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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