Rúbrica Veracruz, a la cola en infraestructura Por Aurelio Contreras Moreno

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En medio de la certeza sobre la recesión que se cierne inevitable sobre la
economía mexicana –reconocida ya hasta por el propio régimen-, el Gobierno de
la República presentó, junto con el Consejo Coordinador Empresarial, el Acuerdo
Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado.
Este plan consiste en la ejecución de 147 proyectos de infraestructura
considerados prioritarios en los que el sector privado será el que invierta los
recursos, mismos que ascenderán en total, desde 2020 hasta el final –si no
sucede algo raro- del sexenio de Andrés Manuel López Obrador en 2024, a 859
mil 22 millones de pesos.
Se trata de un ambicioso plan de inversiones en diversos proyectos en varios
estados de la República, en los que lleva la batuta, entre otros, el empresario
Carlos Slim Helú, experto conocedor de que los momentos de crisis económica
son los mejores para hacer grandes negocios. Máxime, si estas inversiones le
sirven al gobierno federal para lavarse la cara luego de un año de estancamiento
económico y cero obras de infraestructura importante en todo el país.
No por nada Slim minimizó el mediocre crecimiento económico del país y defendió
la política económica del régimen, afirmando que “lo trascendente no era si
crecíamos punto cinco, punto cuatro, punto ocho, sino que se sentaran las bases
de lo que hoy se plantea”. Claro, lo que se plantea son pingües negocios para sus
empresas.
Pero más allá de que el empresariado voraz de siempre sea de nuevo el “ganón”
de los multimillonarios contratos de obra pública -de un gobierno que “decretó” que
“ya se acabó” la “noche neoliberal”-, en los cuales por supuesto no pretende
invertir a fondo perdido, al echar una mirada a los proyectos que se desarrollarán
salta a la vista que el estado de Veracruz no fue considerado prioritario para
dotarlo de infraestructura.
Todas las obras carreteras proyectadas para la entidad veracruzana están
programas para iniciarse hasta el año 2023. Esto es, uno antes de que concluyan
los sexenios de Andrés Manuel López Obrador a nivel federal y Cuitláhuac García
Jiménez en el estado.
En algunos de estos proyectos, además, están proyectadas inversiones ínfimas,
como en la autopista Álamo-Tuxpan, a la que se destinarían apenas 300 millones
de pesos, o en la de Los Tuxtlas, a donde se aplicarían 800 millones.
Las demás obras de infraestructura carretera para el estado de Veracruz son las
autopistas La Tinaja-Cardel, a la que se destinarán cinco mil millones de pesos;
Perote-Nautla, con dos mil 120 millones; el Libramiento Periférico de la zona
conurbada de Córdoba-Orizaba-Ciudad Mendoza con cinco mil 568 millones; y el
Periférico Sur de Xalapa, con una inversión de mil 576 millones de pesos.
Recursos estos sí importantes, pero que comenzarían a aplicarse prácticamente
hacia el final del sexenio, lo que levanta suspicacias sobre su cálculo electorero,
mientras se mantiene a la entidad en el rezago en ese rubro en los próximos años.

Otras inversiones que caerían en territorio veracruzano son las que se propone
aplicar en materia portuaria en Tuxpan (con apenas 81 millones de pesos) y
Veracruz (aquí sí considerable, de más de 12 mil millones de pesos) entre 2020 y

  1. Coatzacoalcos no existe en este plan.
    En los aeropuertos veracruzanos la inversión también será menor: apenas 730
    millones de pesos en la terminal aérea “Heriberto Jara Corona” del puerto de
    Veracruz y 257 millones para la de Minatitlán. Muy lejos de los más de 10 mil
    millones para el de Guadalajara o los casi siete mil 500 para el de Cancún. Ni
    pensar en Xalapa o Poza Rica. Tampoco existen.
    El Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado no
    contempla recurso alguno para Veracruz en materia ferroviaria. Así que quién
    sabe de dónde saldrá el dinero para los proyectos con los que el gobierno estatal
    pretende darle movilidad a la zona de la capital y sus alrededores.
    ¿Pero sabe para lo que sí va a haber dinero, y mucho? Para el proyecto del
    Estadio Nacional de México, al que se tiene programado destinarle la friolera de
    ocho mil millones de pesos. ¿Y para qué cree que será ese coso? ¡Claro, para
    jugar béisbol, el deporte favorito del presidente!
    La “4T” tiene prioridades. Veracruz no parece estar entre las mismas.
    Email: aureliocontreras@gmail.com
    Twitter: @yeyocontreras

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