Rúbrica Los ineptócratas Por Aurelio Contreras Moreno

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Rúbrica
Los ineptócratas
Por Aurelio Contreras Moreno
La glosa del primer informe de labores del gobernador Cuitláhuac García Jiménez
ante comisiones de la LXV Legislatura del Estado, ha sido una fehaciente
demostración de lo que es no tener la menor idea de lo que se está haciendo
desde la administración pública estatal.
Desde el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, que retornó a
los informes faraónicos para culto a la personalidad del funcionario, hasta el titular
de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández Gutiérrez, quien
campechanamente admitió que a un mes de que acabe el año apenas ha ejercido
poco más de la mitad de su presupuesto, para lo único que han servido estos
ejercicios, que debieran ser de rendición de cuentas, es para la más burda
simulación. El sello de la autodenominada “cuarta transformación”.
Logros ficticios que los funcionarios presentan como épicas hazañas sin datos
completos que los sustenten o completa y abiertamente irreales, son aplaudidos
por diputados matraqueros en unas comparecencias que transcurren en medio de
la abulia, la modorra y el desinterés, para cumplir con un mero trámite legal del
que los secretarios de despacho del gobierno de Veracruz no se pueden librar.
Así, nos encontramos con que según la secretaria de Turismo, Xóchitl Arbesú
Lago, “gracias a la promoción turística” del gobierno, Veracruz ha sido visitado por
“dos millones 233 mil 731 turistas” hasta el corte del mes de septiembre. Y lo
mejor, que esos turistas han dejado una derrama económica de “seis mil 707
millones 700 mil pesos” en la entidad. Cifras absolutamente fantásticas…pero
porque pertenecen al reino de la ilusión y los sueños guajiros.
Nada más hay que preguntarles a los hoteleros y prestadores de servicios de
distintos puntos del estado para conocer cuál es la realidad del sector: negocios
en quiebra, poca o nula afluencia de visitantes, cierre sistemático de
establecimientos. Veracruz se antoja… pero para salir corriendo.
El caso del secretario de Infraestructura y Obras Públicas, Elio Hernández
Gutiérrez, es francamente patético. De un presupuesto de más de dos mil 450
millones de pesos, el propio funcionario tuvo que admitir que solo se han ejercido
hasta el momento mil 94 millones 726 mil 284 pesos. Esto es, solamente 51 por
ciento de lo que a estas alturas ya tendría que estar por terminar de ejecutarse.
Pero el neofuncionario –cuyo único mérito para estar en el cargo es ser cuñado de
la diputada federal plurinominal de Morena, Dorheny García Cayetano,
cercanísima al primer círculo de poder en el estado- dice, cachetonamente, que su
compromiso es aplicar el 49 por ciento de casi dos mil 500 millones de pesos en lo
que resta de 2019, al que solamente le quedan poco más de 30 días.
Y así, entre presupuestos mal aplicados, subejercicios, asignaciones de obra
pública sin licitación de por medio –otro de los sellos característicos de la “honesta
4T”, muy presentes en dependencias como la propia SIOP y la Secretaría de
Desarrollo Social estatal, la operadora electoral del régimen-, y números que solo
existen en la imaginación de funcionarios, los ineptócratas dan fe de su falta de

preparación para los cargos que ostentan, de los intereses a los que sirven y por
los cuales se encuentran en esos espacios, y de hechos que bien podrían
enmarcarse en actos de corrupción.
Aunque algunos de los furibundos defensores de oficio de la autodenominada
“cuarta transformación”, en su afán por hacerse como el “tío Lolo” y justificar a
ultranza todo lo que se haga ahora desde el poder, afirmen que el que los
funcionarios no sepan qué hacer no es corrupción, solo incompetencia,
incapacidad o torpeza.
O como quien dice, no son corruptos, solo son pendejos. Ya vamos entendiendo el
“cambio de paradigma” del que hablan. ¡Qué alivio!
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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