Rúbrica; El “cambio”, de reversa, Por Aurelio Contreras Moreno

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Más temprano que tarde han aparecido las primeras consecuencias de hacer del
pragmatismo sin escrúpulos la vía para acceder al poder.
Las diferencias y contradicciones entre las facciones que se unieron en torno del
lopezobradorismo para ganar las elecciones han aflorado en los temas en que era
previsible el inevitable desencuentro: los derechos sexuales, reproductivos y
civiles.
El anuncio de la senadora de Morena por Sonora, la ex conductora televisiva Lilly
Téllez, en el sentido de que presentará una iniciativa para “proteger la vida” desde
el momento de la concepción y con ello criminalizar a las mujeres que aborten
bajo cualquier circunstancia, le generó un aluvión de críticas de parte de los
sectores feministas y pro-derechos e incluso desde algunos círculos periodísticos
afines al lopezobradorismo y a la llamada “izquierda progresista” que,
supuestamente, integra a ese partido.
Pero la postura de Téllez –que fue incorporada al barco de la “4T” directamente
por el entonces candidato presidencial, al que en el pasado criticó furiosamente-
encuentra su asidero, precisamente, en la propia actitud del hoy Presidente de la
República.
Durante el acto oficial de conmemoración del Día Internacional de las Mujeres,
Andrés Manuel López Obrador optó por lavarse las manos y llevar a consulta el
tema de la despenalización del aborto que le exigían abordara en su mensaje.
“No podemos muchas veces como se quisiera, pronunciarnos de manera
contundente por alguna causa, algún tema o algún asunto. No lo podemos hacer
porque esto es un movimiento democrático, no lo olvidemos, y nosotros
representamos a todos los ciudadanos, a todas y a todos. Por eso, siempre
cuando se tenga que decidir sobre un tema polémico, decimos ‘vamos a la
consulta, a la democracia’”, refirió evasivo López Obrador, mientras varias voces
presentes en palacio nacional le refutaban: “los derechos no se consultan”.
En éste y otros temas, nadie debería decirse engañado sobre la ultraconservadora
manera de pensar de López Obrador. Siendo jefe de Gobierno de la Ciudad de
México se opuso terminantemente a que se discutiera siquiera el tema de la
despenalización del aborto en la Asamblea Legislativa, y bloqueó el de las
sociedades de convivencia. Nada que pudiera provocar alguna molestia entre los
sectores más reaccionarios y en las jerarquías de las iglesias católica y
protestante.
Nada en él ha cambiado al respecto. Pero para desentenderse y evitar cargar con
el costo político de decidir –núcleo de lo que significa gobernar-, ahora propone
que temas de derechos humanos como el de la interrupción del embarazo o los
matrimonios igualitarios sean sometidos a consulta.
Sí, a esas mismas consultas ilegales e ilegítimas con las que ha justificado
decisiones desastrosas como la cancelación de la construcción del aeropuerto de
Texcoco; o la puesta en marcha de su ecocida proyecto de “tren maya”; o la

autorización para concluir la termoeléctrica de Huexca, Morelos, a la que se opone
la población del lugar. “Consultas” con un nivel ínfimo de participación, sin control
alguno sobre sus mecanismos de conteo de resultados. Maquiavélica y fácilmente
manipulables.
En Veracruz la situación no es muy diferente. La semana pasada, la diputada local
de Morena, Mónica Robles Barajas, presentó una iniciativa para legalizar los
matrimonios entre personas del mismo sexo en la entidad, misma que contó con el
apoyo de apenas ocho de los 26 legisladores de su mismo partido en la LXV
Legislatura del Estado. Ni en sueños se ve probable que despenalicen el aborto.
Menos aún, cuando tienen encima a la Iglesia Católica presionando con toda su
fuerza.
La coalición política lopezobradorista ha llegado muy pronto a un punto de quiebre
ante posturas aparentemente irrenunciables. Aunque desde palacio nacional se
apuesta porque al final los grupos antagónicos se disciplinen y se sometan a la
decisión del líder supremo, que se ha decantado visiblemente hacia el lado
conservador y en contra de la progresividad de los derechos humanos.
Prometieron el cambio. Solo que no precisaron que era de reversa.
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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