Zozobra el quinto buque que Oceanografía dejó como garantía de pago a acreedores

CIUDAD DEL CARMEN, Camp. (apro).- El “Caballo Eclipse”, uno de los desvencijados buques de servicios petroleros que la naviera Oceanografía dejó en el juzgado como garantía de pago a sus acreedores, zozobró ante las marejadas del frente frío que se cierne sobre la región.

El barco de 164 metros de eslora y 40 de manga, que desde el pasado 9 de diciembre fue fondeado aproximadamente a kilómetro y medio de la isla y dejado sin tripulación, se fue a pique el pasado sábado 27. Tras sumergirse tocó fondo y quedó inclinado sobre uno de sus costados.

El cacharro, cuyo valor comercial –de acuerdo con un dictamen elaborado por la Procuraduría General de la República (PGR), cuando intervino a Oceanografía en 2014– era de 191 millones 894 mil 490, es el quinto navío de la empresa que resulta siniestrado debido al deterioro por la falta de mantenimiento, de servicios o de combustible.

Los anteriores casos fueron “Titán II”, “Caballo Azteca”, “Caballo de Trabajo” y “Edeavour”, que sin combustible para el funcionamiento de las máquinas y sin mantenimiento sucumbieron al oleaje que los llevó a encallar, al primero, el 4 de febrero de 2016, y a los otros tres el 11 de septiembre, 25 de octubre y ocho de diciembre de 2017, respectivamente.

Los barcos fueron abandonados en el puerto de Laguna Azul o frente al malecón de la ciudad, con sus respectivas tripulaciones a bordo, a las que la compañía adeuda ocho meses de salarios.

Algunos de los tripulantes acusaron a Oceanografía de mantenerlos cautivos y en condiciones de esclavitud en los barcos, sin pagarles sus salarios ni proveerles alimentación, a sabiendas de que las leyes marítimas internacionales les impedían abandonarlos, hasta que por orden judicial se les permitió bajar el mes pasado.

Debido a que las embarcaciones abandonadas representaban ya un peligro en el sitio, fueron alejadas del puerto, aunque no han dejado de ser un riesgo para otros navíos que transitan por la zona.

El “Caballo Eclipse” sufrió una fisura en su casco a causa de los golpes de la marea. Su hundimiento provocó un derrame de aceite en la zona.

Mientras tanto, extripulantes de los barcos que demandaron a Oceanografía denunciaron que la empresa pagó este fin de semana un mes de salario, de los ocho que se les adeudan, pero sólo a trabajadores administrativos. A los marineros se les excluyó del pago, en represalia por los que decidieron proceder legalmente por el incumplimiento.

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