Festín de lujos y excesos que goza la clase política

Por Agencias
Las fortunas de quienes encabezan al país ponen en evidencia la disparidad reinante con la clase trabajadora.
Ciudad de México.- Líderes de partidos, funcionarios de alto nivel, diputados y senadores, e incluso líderes sindicales han convertido su labor pública en un rentable negocio que les permite acumular propiedades, bienes y gustos caros.

Sus patrimonios incluyen casas y departamentos en el extranjero, yates, autos y relojes de colección, obras de arte y abultadas cuentas de banco.

A partir de que entró en vigor este año la ley conocida como 3de3, que los obliga a publicar su declaración patrimonial, es posible medir con cifras la magnitud de su riqueza.

O al menos una parte de ella, porque hay quienes recurren al favor de la familia para transferir la propiedad legal de algunos bienes que reclaman como “no suyos”.

La mayoría, sin embargo, dice no tener necesidad de esconder lo que “honestamente” ha ganado en el servicio público y la política, que les ofrece salarios netos anuales por arriba del millón de pesos, aquí donde 70% de los trabajadores gana en promedio 7 mil pesos al mes, alrededor de 84 mil pesos al año.

Los políticos además tienen prestaciones con cargo al presupuesto nacional, como ningún trabajador en México: autos, comidas, viajes y seguros de gastos médicos mayores en hospitales privados.

Casona exhibida

El Gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, es el más reciente ejemplo de la vida de lujo a la que acceden los políticos en México. En su caso, combinada con los negocios.

Exmilitante del PRI, “El Bronco” intenta –al recabar firmas de cara a la elección presidencial–, pasar la hoja del escándalo que provocó la casa que construía sobre una superficie de mil 200 metros cuadrados en el municipio de Galeana, Nuevo León, con un valor aproximado de 25 millones de pesos.

Para aplacar a los medios, “El Bronco” publicó en su cuenta de Facebook un anuncio de venta: “Raza, vendo propiedad en Pablillo, Galeana, tierra fregona y cielo hermoso. Según (la televisora) TvAzteca vale 25 millones de pesos, pero quien me dé 12.5 millones se la queda, y de regalo les doy 2 vacas, un caballo, 3 borregas, 20 gallinas y un gallo. Compartan”. Después redujo el precio a 6 millones.

En su declaración patrimonial hay otras nueve propiedades suyas con un valor total de 5.4 millones de pesos, así como tractores y arados, y reporta un ingreso anual de 1.2 millones de pesos.
Pero no hace falta asumir un cargo de gobernador o tener negocios propios para aspirar a una buena vida en la política.

Los presidentes nacionales de los dos principales partidos de oposición –PAN y PRD– también han tenido que salir a defender propiedades que las sumas y restas de sus ingresos no alcanzan a explicar.

Es el caso de Ricardo Anaya, dirigente nacional del PAN, que también aspira a la candidatura presidencial.

Recientemente, el periódico El Universal reveló que el panista y su familia (su esposa Carolina Martínez, su suegro Donino Ángel Martínez y sus cuñados José Ángel y Natalia) tienen 33 propiedades con un valor de 308 millones de pesos.

Anaya calificó como “una infamia” esta información, acuso una campaña en su contra y hasta amenazas, pero no negó el patrimonio de su familia política.

La prensa nacional también reveló que Anaya renta una casa en una exclusiva zona de Atlanta que le cuesta 3 mil 500 dólares al mes. Además paga 960 mil pesos al año por las colegiaturas de sus hijo en el Colegio Willeo Road, en Roswell, Georgia.

También destinó 14 mil pesos por un departamento de 40 metros cuadrados en la avenida Paseo de la Reforma, la más cara de la Ciudad de México.

En su declaración patrimonial también da cuenta de dos casas “donadas” en Querétaro, una suya y otra de su esposa, tres locales comerciales y un ingreso neto anual de 1.1 millones de pesos.
Disfruta Miami

Alejandra Barrales, líder nacional del PRD, no se queda atrás. A ella le gustó Miami para comprarse, en 2016, un departamento de lujo en la zona de Sunny Isles Beach.

Univisión informó que la perredista pagó por el inmueble 693 mil dólares en efectivo, cerca de 13.2 millones de esos pesos y contrató un crédito por 297 mil dólares (5.6 millones de pesos), con una tasa de interés anual del 5.37% y una vigencia hasta marzo de 2021.

En su declaración anual la perredista reporta un ingreso de 1.4 millones de pesos por cargos públicos, más 1.3 millones de pesos por contratos bancarios, plusvalías y otros ingresos por préstamos. Suficiente para ser la propietaria de otros cuatro inmuebles en la Ciudad de México.

Arte, relojes y paseos

A quienes han ocupado las direcciones de la petrolera Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tampoco les ha ido mal.

Enrique Ochoa Reza, exdirector de la CFE y ahora presidente del PRI nacional, ha acumulado un patrimonio de más de 38.8 millones de pesos.

Este monto incluye propiedades por 19.9 millones, una flota de automóviles que utiliza para servicio de taxi con un valor aproximado de 4.6 millones, obras de arte por 4.1 millones, “activos intangibles” por 9 millones, así como cuentas bancarias y fondos de inversión.

Emilio Lozoya, quien fue director de Pemex y hoy se defiende de las acusaciones de soborno que lo involucran en el caso Odebrecht, no esconde su afición por los relojes de lujo y el arte de colección.

En su última declaración como funcionario reportó un reloj de la marca Franck Muller y cuatro relojes marca Patek Philippe, todos adquiridos al contado entre 2005 y 2011, por un monto de 200 mil dólares.
También tiene obras de arte. Entre ellas un cuadro “heredado” de Pablo Picasso valuado en 500 mil dólares y un Salvador Dalí de 50 mil, que compró al contado.

A Lozoya además le gustaba viajar en helicóptero, aunque no siempre por motivos de trabajo. Un reporte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que hizo 900 viajes con cargo al presupuesto de Pemex por 64 millones de pesos (3.3 millones de dólares). El problema es que más de la mitad no tuvieron como destino instalaciones de la petrolera.

A otro que le gustan los relojes es a César Camacho Quiroz, líder del PRI en la Cámara de Diputados, quien posee por lo menos ocho con valor superior a los 700 mil pesos, de acuerdo con información de Reforma.

Historial de riqueza

Uno de los casos más llamativos de enriquecimiento en la política es el líder del sindicato de los trabajadores de Pemex y senador del PRI, Carlos Romero Deschamps.

Este hombre, que desde 1996 es dirigente de los trabajadores petroleros, arrastra tras de sí un historial de 37 averiguaciones previas, tres órdenes de aprehensión y una orden de presentación que han resultado en nada, de acuerdo con información documentada por distintos medios.

De su riqueza no sólo han dado cuenta los medios mexicanos. También sus hijos se han encargado de exhibir en redes sociales sus privilegios: viajes, fiestas, mascotas exóticas, artículos y autos de lujo.

En su patrimonio familiar tal vez son menos escandalosos sus dos departamentos en Cancún de 8 millones de dólares, que los tres yates que posee con valor de 3 millones cada uno, el Lamborghini Aventador que cuesta más de medio millón o el Ferrari Enzo de su hijo, que puede costar entre 3 y 7 millones porque es el único auto que gana valor con el tiempo.

Además, para poder comprar ese vehículo antes debió comprobar la propiedad de otros dos autos de la misma marca. También lo descubrieron en Mónaco conduciendo un Ferrari 458 Spider dorado, que tiene un costo aproximado de 280 mil dólares.

A su hija Paulina también le gusta el lujo. En su boda, que celebró en mayo pasado, exhibió siete brazaletes Cartier con un valor de casi 2 millones de pesos, de acuerdo con el diario Reforma, y sin rubores ha difundido fotos de viajes y mascotas en aviones y sobre camas de lujo.

Y esto es sólo un repaso del lujo de los políticos mexicanos que se extiende a esposas, hijos y familias directas o indirectas.
‘Roban el 10% del presupuesto’

Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena, criticó los sueldos que reciben los ministros de la Suprema Corte de Justicia (SCJN) y la pensión de los expresidentes.

En una gira por San Luis Potosí, consideró un abuso que en la aprobación del presupuesto público del 2018 –que es de 5 billones 279 mil 667 millones de pesos– se permitiera que un ministro de la Corte gane 650 mil pesos mensuales y cada uno de los expresidentes de México reciba una pensión mensual de 5 millones de pesos.

“No hay ningún expresidente del mundo, ni Barack Obama, que tenga una pensión de 5 millones de pesos mensuales”, dijo el tabasqueño.

Indicó que en México el problema principal es la corrupción y la prueba es que cada año los políticos corruptos se roban el 10% del presupuesto público.

“Se necesita una renovación de la vida pública, un cambio de régimen, que se lleve a cabo ese cambio de manera ordenada y pacífica, pero que sea un cambio de verdad, no lo que ha venido sucediendo”, puntualizó.

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